La filial de baterías del grupo alemán tendrá el 49% de la sociedad conjunta que proyecta una nueva planta de materiales catódicos, dentro de una alianza industrial que conectará Marruecos con España y Eslovaquia
Marruecos da un nuevo paso en la construcción de una industria propia alrededor de la batería eléctrica. Después de atraer proyectos que abarcan desde los materiales activos hasta la fabricación de celdas y componentes, Kenitra entra ahora en los planes industriales conjuntos de Volkswagen y Gotion High-Tech, que pretenden articular entre Marruecos y Europa una cadena regional de producción basada en la tecnología de fosfato de hierro y litio (LFP).
El movimiento llega cuando varios de esos proyectos empiezan a tomar cuerpo. El pasado 24 de julio, el Banco Africano de Desarrollo (BAD) aprobó un préstamo de 100 millones de euros para Gotion Power Morocco y anunció que tratará de movilizar otros 141 millones para respaldar la gigafactoría que la compañía desarrolla en Kenitra. Su primera fase contempla una capacidad anual de 10 GWh de celdas y paquetes de baterías LFP, dentro de un proyecto cuya capacidad podría ampliarse progresivamente hasta los 100 GWh.
El mapa industrial marroquí se extiende también a Jorf Lasfar. Allí, COBCO, fruto de la asociación entre Al Mada y el grupo chino CNGR, inauguró en junio de 2025 su primera unidad industrial de materiales para baterías eléctricas. El complejo forma parte de una inversión global de 20.000 millones de dirhams y, según los datos del Ministerio de Industria y Comercio, está concebido para alcanzar una capacidad anual de 120.000 toneladas de precursores NMC y 60.000 toneladas de materiales LFP.
Sobre ese terreno industrial se asienta ahora el nuevo movimiento. Según el comunicado conjunto difundido el 28 de septiembre de 2026 por Volkswagen Group, PowerCo y Gotion High-Tech, las tres compañías han acordado profundizar una cooperación iniciada en 2020 mediante la creación de tres sociedades conjuntas en Valencia, Šurany y Kenitra. El objetivo es acelerar el desarrollo de una cadena regional de baterías para Europa mediante la producción de celdas LFP y materiales catódicos. El acuerdo contempla también actividades conjuntas de aprovisionamiento y comercialización en el mercado europeo.
A Marruecos le corresponde un eslabón muy concreto de esa cadena. El mismo comunicado precisa que la sociedad conjunta de Kenitra proyecta establecer una nueva instalación destinada a producir material catódico para baterías LFP. Gotion tendrá el 51% y conservará la mayoría accionarial, mientras que PowerCo, la filial de baterías creada por Volkswagen en 2022, dispondrá del 49%. Ambas compañías compartirán la gestión de la sociedad.
El reparto de funciones distingue a Kenitra de las otras dos instalaciones incluidas en el acuerdo. En Valencia, la gigafactoría que PowerCo tiene actualmente en construcción está previsto que pase a una sociedad conjunta en la que la compañía alemana conservará el 51%, frente al 49% de Gotion. El objetivo declarado es convertir la planta española en un polo europeo de producción de celdas basadas en tecnología LFP.
En Šurany ocurrirá a la inversa. La fábrica de Gotion está previsto que pase a otra sociedad conjunta, con el fabricante chino como accionista mayoritario con un 51%. La instalación eslovaca estará dedicada a fabricar celdas LFP tanto para vehículos eléctricos como para sistemas de almacenamiento energético.
El esquema dibuja, por tanto, una cadena industrial con funciones diferenciadas: Kenitra producirá material catódico, mientras Valencia y Šurany estarán orientadas a las celdas LFP. En el caso marroquí, Volkswagen, PowerCo y Gotion sostienen que la nueva instalación permitirá diversificar las fuentes de suministro de materiales activos para cátodos, reforzar la seguridad de abastecimiento y ampliar la cadena regional de valor.
El acuerdo tiene también una dimensión financiera. Según las condiciones anunciadas el 28 de septiembre, PowerCo prevé aportar conjuntamente alrededor de 470 millones de euros a los proyectos de Šurany y Kenitra hasta 2030 para adquirir su participación del 49%. En sentido contrario, Gotion prevé invertir alrededor de 1.100 millones de euros para hacerse con el 49% de la sociedad conjunta de Valencia. Las operaciones permanecen sujetas a las correspondientes autorizaciones regulatorias y condiciones de cierre, incluida la aprobación de la junta de accionistas de Gotion.
Detrás de la operación está también la carrera por ganar terreno en una tecnología que Volkswagen considera decisiva para abaratar el vehículo eléctrico. En su comunicado, el grupo señala que las baterías LFP ofrecen costes competitivos, una larga vida útil y elevados niveles de robustez. Sus previsiones apuntan a que esta tecnología podría pasar de representar alrededor del 10% del mercado actualmente a entre el 40% y el 60% en 2030, en un momento en que, según la compañía, Europa todavía carece de una capacidad relevante de producción de baterías LFP.
La relación entre Volkswagen y Gotion tampoco comienza con este acuerdo. Ambas compañías cooperan desde 2020 y Gotion es, además de proveedor de celdas del grupo alemán, socio estratégico de PowerCo. La nueva alianza lleva esa relación a la producción industrial conjunta y al reparto de inversiones y responsabilidades entre los tres emplazamientos.
Paralelamente, Volkswagen ha alcanzado un acuerdo para vender un 5,3% de su participación en Gotion. La operación no supone, sin embargo, la salida del fabricante alemán del capital de su socio chino: una vez completada, Volkswagen seguirá vinculado a Gotion como inversor estratégico y mantendrá su representación en el consejo de administración, según recoge el propio comunicado.
La elección de Kenitra incorpora así a Marruecos a una arquitectura industrial que trasciende la instalación de una fábrica aislada. El proyecto sitúa al Reino en el suministro de uno de los componentes necesarios para la producción de baterías LFP y lo conecta con dos centros europeos de fabricación de celdas, en un momento en que Volkswagen y Gotion buscan trasladar a Europa una mayor parte de una cadena de valor todavía fuertemente concentrada fuera del continente.