Una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos confirmó que Rabat advirtió a España, días antes de que estallara la crisis migratoria registrada en la ciudad de Ceuta el pasado 30 de julio de 2026, de que una resolución dictada por el Tribunal Supremo español a principios de julio debilitaría un elemento fundamental de la cooperación bilateral en materia de lucha contra la migración irregular.
Según recogió la agencia de noticias española EFE, la fuente marroquí señaló que la gestión de los flujos migratorios constituye una "responsabilidad compartida", en referencia a la necesidad de que los países implicados asuman sus cometidos al abordar este fenómeno, evitando depositar la carga del control fronterizo y la prevención de los cruces irregulares sobre una sola parte.
Las declaraciones de la fuente se produjeron durante un encuentro con un grupo de agencias de noticias internacionales, tras la llegada masiva de decenas de miles de personas desde territorio marroquí hacia Ceuta, un acontecimiento que desencadenó amplias reacciones políticas y mediáticas tanto dentro como fuera de España.
De acuerdo con lo informado por EFE, la advertencia de Marruecos a España estuvo vinculada a la sentencia del Tribunal Supremo español, la cual estableció la improcedencia de aplicar procedimientos de "devolución inmediata" o "devolución en caliente" a los migrantes interceptados en el mar mientras intentaban llegar a nado a Ceuta o Melilla.
La fuente indicó que dicha decisión redujo la eficacia de un aspecto crucial de los mecanismos de cooperación en materia migratoria entre Rabat y Madrid, subrayando que Marruecos ya había alertado a la parte española sobre las repercusiones que podría acarrear la modificación de las reglas establecidas para el trato de las personas que intentan acceder a ambas ciudades por vía marítima.
Asimismo, el portavoz marroquí enfatizó que Rabat asume plenamente sus obligaciones en el control de la migración irregular y la cooperación con España, declarando: "Marruecos asume sus responsabilidades, y esto es un compromiso, no un discurso político ni propaganda". Añadió que el Reino no define sus posiciones ni su colaboración con sus socios en función de presiones o negociaciones.
"Marruecos no actúa bajo presión, ni por chantaje, ni a cambio de compensaciones", prosiguió la fuente, según la cita recogida por la agencia, recalcando que el compromiso del Reino en materia migratoria emana de sus propias responsabilidades y de la naturaleza de la cooperación existente con España.
Por otra parte, la misma fuente expresó la "decepción" de Marruecos ante las reacciones de ciertos políticos españoles tras la crisis de Ceuta, acusándolos de instrumentalizar y aprovechar los acontecimientos para servir a intereses electorales internos.
Aunque la fuente no precisó los nombres de los responsables ni de los partidos políticos españoles a los que se refería, confirmó, por el contrario, que la coordinación entre las autoridades marroquíes y el Gobierno español se mantiene fluida y estrecha, a pesar de las críticas y declaraciones políticas surgidas tras la entrada de un elevado número de migrantes en Ceuta.
Estas declaraciones representan la primera postura oficial transmitida por una agencia internacional sobre una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí respecto al trasfondo diplomático de la crisis, en la que se hizo hincapié en la advertencia previa sobre los efectos del fallo judicial español y en el principio de responsabilidad compartida en la gestión migratoria, garantizando al mismo tiempo la continuidad de la cooperación y coordinación entre Rabat y Madrid.