Los equipos de emergencia continúan trabajando intensamente en las labores de extinción del grave incendio forestal desatado en La Bisbal d'Empordà (Girona), que ya ha arrasado unas 2.400 hectáreas, afectando de forma severa al espacio natural protegido del macizo de Les Gavarres. El fuego, propulsado por las fuertes rachas de viento de tramontana, ha sido clasificado por los expertos como un incendio de "sexta generación" debido a su extrema virulencia y a la formación de pirocúmulos.
A pesar de las dificultades meteorológicas, los Bombers de la Generalitat han confirmado una evolución favorable durante las últimas horas, logrando estabilizar en torno al 70% del flanco derecho, el sector que más amenazaba a las zonas habitadas y urbanizaciones de municipios colindantes como Calonge.
Confinamientos masivos y restricciones
Como medida de prevención ante la densa columna de humo y para garantizar la movilidad de los vehículos de emergencia, las autoridades mantienen la orden de confinamiento parcial para cerca de 50.000 vecinos repartidos en siete municipios del Baix Empordà.
El president de la Generalitat ha decretado el cierre total del espacio natural de Les Gavarres y se ha solicitado formalmente la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar el dispositivo terrestre y aéreo.
Hasta el momento, aunque las llamas han alcanzado de manera aislada una masía y una vivienda perimetral, no se han registrado daños personales ni heridos. El Servei Català de Trànsit mantiene restricciones en varias carreteras comarcales y pide a la ciudadanía evitar por completo los desplazamientos innecesarios en toda la comarca.