En un giro dramático que refleja la profundidad de la crisis diplomática entre ambos países, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que España ha aceptado cooperar militarmente con Estados Unidos en las últimas horas, en una contradicción frontal con la posición oficial del Gobierno español, que mantiene su rechazo a la guerra.
Leavitt declaró en una comparecencia sorpresa este martes por la tarde: "España ha mostrado su disposición a cooperar militarmente en las últimas horas" , añadiendo que la postura de Madrid durante el fin de semana fue "totalmente inaceptable" en lo relativo al uso de las bases estadounidenses en territorio español.
Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, salió al paso horas después para desmentir de forma categórica la versión estadounidense. En declaraciones a los medios, Albares afirmó: "Desmiento tajantemente que España haya aceptado cooperación militar alguna. No tengo absolutamente ninguna idea de qué está hablando la portavoz estadounidense" . El ministro reiteró que la posición de España es firme e inalterable, y recordó que el presidente Pedro Sánchez la resumió en cuatro palabras: "No a la guerra" .
Una crisis de confianza sin precedentes
Analistas consultados señalan que esta contradicción pública entre dos aliados tradicionales refleja una crisis de confianza sin precedentes, que sitúa las relaciones hispano-estadounidenses en su punto más bajo en décadas. La declaración de la Casa Blanca no sería un mero error de comunicación, sino una tentativa de Washington por imponer un nuevo marco de relación a Madrid, o cuando menos, un test para medir hasta dónde puede llegar la presión sobre el Ejecutivo de Sánchez.
El episodio se produce en un momento de máxima tensión internacional, coincidiendo con la ofensiva militar conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán, que ha superado ya el millar de víctimas mortales y ha extendido el conflicto a objetivos iraníes en países del Golfo e incluso frente a las costas de Sri Lanka.
Europa sale al paso
En un movimiento paralelo, la Comisión Europea ha advertido de que está preparada para actuar con el fin de salvaguardar los intereses de la Unión, en respuesta a la amenaza del presidente Donald Trump de imponer un bloqueo comercial a España. Este respaldo europeo podría constituir un salvavidas para Madrid, pero al mismo tiempo sitúa a España en la primera línea de una potencial guerra comercial con Washington.
Expertos: la contradicción beneficia a Marruecos
Observadores internacionales coinciden en que esta contradicción pública entre Washington y Madrid beneficia directamente a Marruecos, que mantiene una relación privilegiada con la administración estadounidense. El debilitamiento de la posición española y la erosión de la confianza con su aliado histórico refuerzan la capacidad de maniobra de Rabat en dos dosieres especialmente sensibles: Ceuta y Melilla y el Sáhara Occidental. En este nuevo tablero, Marruecos se consolida como el socio más fiable y mejor posicionado de Washington en la región.