El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a plantear este martes que el estrecho de Ormuz pase a estar bajo control estadounidense, después de publicar en su red social Truth Social un mapa de esta estratégica vía marítima con los colores de la bandera de Estados Unidos y la inscripción «NUEVO territorio de Estados Unidos».
La publicación supone una nueva referencia del mandatario estadounidense a la posibilidad de incorporar el estrecho a la esfera de control de Washington, una idea que Trump ha repetido durante los últimos días en medio de las tensiones con Irán y del estancamiento de las negociaciones entre ambos países.
El pasado viernes, durante un mitin político en Long Island, Nueva York, Trump aseguró que podría declarar el estrecho de Ormuz «territorio de Estados Unidos» una vez concluido el actual enfrentamiento con Irán. El presidente afirmó entonces que Washington controla el tránsito por esta vía marítima y sostuvo que ningún buque puede atravesarla sin el consentimiento estadounidense.
Días antes, Trump ya había defendido públicamente que Estados Unidos podría «quedarse» con el estrecho, al considerar que las operaciones militares estadounidenses desarrolladas desde febrero habían debilitado las capacidades militares iraníes y otorgado a Washington el control de la zona. Teherán, por su parte, ha rechazado las afirmaciones estadounidenses sobre la situación militar y el control de esta ruta marítima.
Las nuevas declaraciones se producen después de que este lunes, 17 de agosto, expirara el plazo de 60 días establecido por Estados Unidos e Irán en el memorando de entendimiento firmado el pasado 17 de junio. El documento contemplaba el «cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes» como parte de un proceso encaminado a negociar el fin de las hostilidades.
Situado entre Irán y Omán y encargado de conectar el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, el estrecho de Ormuz constituye una de las principales arterias del comercio energético internacional y una ruta clave para las exportaciones de petróleo y gas procedentes de los países del Golfo.
Su importancia estratégica ha situado históricamente al estrecho en el centro de las tensiones regionales. Las últimas declaraciones de Trump vuelven a poner el foco sobre esta vía marítima en un momento marcado por la incertidumbre sobre las negociaciones entre Washington y Teherán y por la evolución del enfrentamiento entre ambos países.