Momentos de alta tensión se vivieron en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México (histórico Estadio Azteca) debido a diversos enfrentamientos registrados a las afueras del inmueble, empañando las horas previas y el desarrollo del partido inaugural del Mundial 2026.
Los disturbios, que requirieron la intervención de las fuerzas de seguridad y elementos de la policía antimotines, ocurrieron en los accesos principales del estadio mientras miles de aficionados intentaban ingresar para el encuentro entre México y Sudáfrica. Hasta el momento, las autoridades locales reportan varias personas detenidas y heridos leves tras los altercados.
El comité organizador y los cuerpos de seguridad han reforzado los perímetros del coloso de Santa Úrsula para garantizar el orden en el resto de la jornada mundialista.