La formación plurinacional Sumar, socio menor del Ejecutivo de coalición en España, llevará la exigencia del traslado "urgente " de los migrantes de Ceuta a la Península al eje central de su discurso durante la comparecencia a la que se someterá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este jueves en el Congreso de los Diputados. Este paso abre una brecha de calado en el seno del Gobierno tras la comparecencia ante los medios del portavoz de la formación y ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en la primera rueda de prensa tras el receso estival.
El punto de fricción reside en la negativa del ala socialista del Gobierno (PSOE) a autorizar las derivaciones a la Península, optando por contener la presión en la ciudad ocupada de Ceuta. Por el contrario, Sumar califica esta postura de rechazo como "inaceptable" y advierte de que Ceuta no puede convertirse en el "patio trasero de Europa". Urtasun ha puesto el foco en colectivos específicos cuyo perfil encaja de forma clara en la protección internacional y que "no van a retornar", citando explícitamente a unas 500 niñas menores y a centenares de nacionales de Sudán, remarcando que existen plazas e infraestructura suficientes en la red de acogida peninsular para descongestionar la plaza.
En su análisis sobre la génesis de los acontecimientos, el portavoz de Sumar ha trazado una lectura geopolítica al enmarcar el episodio como un "intento de desestabilización políticamente motivado" coordinado por la "internacional reaccionaria", señalando la responsabilidad de Rabat "por acción o por omisión". Sin embargo, los análisis de contexto señalan que la apelación a factores externos constituye un recurso habitual en el debate partidista español para amortiguar los déficits de gestión estructurales, obviando la complejidad del despliegue operativo y la cooperación sobre el terreno que mantiene Marruecos en la línea fronteriza ante la creciente presión migratoria regional.
Asimismo, Urtasun ha arremetido contra el modelo comunitario de externalización de fronteras, tildándolo de "fracaso estrepitoso" desde Grecia hasta España. Para sostener la viabilidad de los traslados peninsulares, el portavoz ha invocado el precedente de Italia en 2023, cuando el Gobierno de Giorgia Meloni reubicó desde la isla de Lampedusa a la península a más de 64.000 personas mediante buques. Una comparación que evidencia las contradicciones del discurso oficial en Madrid, que reclama solidaridad a sus socios europeos mientras el socio mayoritario rechaza aplicarla a escala interterritorial.
Finalmente, el portavoz de Sumar ha cargado con dureza contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y los gobiernos autonómicos de la derecha, acusándolos de "hipocresía" y de bloquear sistemáticamente los mecanismos de reparto y solidaridad interterritorial. Este escenario deja al descubierto un bloqueo institucional interno donde las comunidades autónomas rechazan acoger a los migrantes, obligando al Ejecutivo a recurrir a parches económicos como el Real Decreto de ayudas y bonificaciones empresariales anunciado para la ciudad ocupada de Ceuta.
En definitiva, las recientes declaraciones de Sumar evidencian que la crisis de Ceuta trasciende el ámbito fronterizo para consolidarse como un severo pulso político interno: un Gobierno dividido entre la contención geográfica y el traslado a la Península, y una clase política propensa a desplazar la responsabilidad hacia el exterior y hacia la UE ante la falta de un consenso territorial propio.