La visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Argelia marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre ambos países, caracterizado por un cambio de enfoque diplomático tras más de dos años de tensión. Argel y Madrid avanzan hacia la recuperación plena de sus vínculos institucionales pese a que España mantiene su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara, decisión que en 2022 provocó una profunda crisis con Argelia.
La nueva etapa supone un giro significativo en la dinámica regional, ya que la normalización de las relaciones no ha estado condicionada por un cambio de posición del Ejecutivo español sobre el expediente del Sáhara. Argelia, que reaccionó entonces retirando a su embajador en Madrid y suspendiendo el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, ha optado finalmente por restablecer la cooperación con España atendiendo a sus intereses estratégicos y económicos.
Segun recoge la RTVE, Sánchez llegó a Argel procedente de Nueva York, donde asistió a la final del Mundial de Fútbol ganada por España, con dos objetivos principales; consolidar la recuperación del diálogo político con las autoridades argelinas y reforzar las garantías sobre el suministro energético en un contexto internacional marcado por las tensiones en Oriente Medio y la incertidumbre provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El presidente español inició su agenda con una reunión con el primer ministro argelino, Sifi Ghrieb, antes de realizar la tradicional ofrenda floral en el Monumento a los Mártires de la independencia argelina. Posteriormente mantuvo un encuentro con el presidente Abdelmadjid Tebboune, que confirmó la voluntad de ambos países de avanzar hacia una relación bilateral más estable.
Según fuentes del Gobierno español citadas por RTVE, la reunión con Tebboune simboliza la recuperación de la normalidad en las relaciones entre ambos países, un proceso en el que Madrid considera que también ha influido su posición ante la crisis de Oriente Medio y su apoyo a la población palestina en el contexto de la guerra en Gaza.
Durante el encuentro, Tebboune felicitó a Sánchez por la victoria de la selección española en el Mundial, mientras que el presidente del Gobierno español le entregó una camiseta de España personalizada con su nombre y el número 26, correspondiente al año del triunfo deportivo.
Del desencuentro por el Sáhara a la reactivación del diálogo
La crisis entre Madrid y Argel comenzó en marzo de 2022, cuando el Gobierno español decidió respaldar la iniciativa marroquí de autonomía sobre el Sáhara como base para una solución política al diferendo regional. La decisión provocó una reacción inmediata de Argelia, que llamó a consultas a su embajador en España y suspendió el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación firmado entre ambos países.
Sin embargo, desde 2023 se inició un proceso gradual de acercamiento diplomático que permitió el retorno del embajador argelino, la recuperación de los canales de comunicación política y la progresiva normalización de los intercambios comerciales.
El proceso culminó con la visita a Argel del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el pasado marzo, cuando el presidente Tebboune comunicó la reactivación del Tratado de Amistad, abriendo la puerta a una nueva fase en la relación bilateral.
El gas, eje estratégico de la nueva etapa
La energía ocupa un lugar central en la agenda española durante esta nueva etapa. Argelia continúa siendo el principal proveedor de gas natural de España, que además se mantiene como el segundo comprador europeo de gas argelino, solo por detrás de Italia.
Según los últimos datos de Enagás, el gas procedente de Argelia representó cerca del 34 % del suministro español durante el primer semestre del año, por delante de Estados Unidos, que aportó el 29,4 %.
La mayor parte del gas argelino llega a España a través del gasoducto Medgaz, que conecta los yacimientos argelinos con la provincia española de Almería, mientras que una parte adicional llega mediante buques metaneros en forma de gas natural licuado.
El objetivo del Gobierno español es incrementar las importaciones por ambas vías, especialmente a través del gasoducto, debido a la estabilidad que ofrece el transporte por tubería. Aunque la posibilidad de aumento podría situarse en torno al 10 %, las condiciones finales dependerán de las empresas energéticas y de los acuerdos comerciales que puedan alcanzarse.
Nuevas oportunidades económicas y energéticas
Más allá del sector gasístico, Madrid busca ampliar la cooperación con Argelia en ámbitos como las energías renovables, las infraestructuras y la inversión empresarial. El Gobierno español considera que existen oportunidades para aumentar las exportaciones hacia un mercado donde actualmente existe un importante déficit comercial.
La delegación empresarial española tenía previsto reunirse con Sánchez, aunque finalmente el encuentro fue encabezado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, debido al retraso en la llegada del presidente desde Nueva York.
La reunión contó con representantes de grandes empresas españolas con intereses en Argelia, entre ellas Naturgy, Repsol, Enagás, Moeve, Técnicas Reunidas, Aqualia, Sacyr Agua, Indra y Airbus, entre otras.
El Ejecutivo español espera también que la nueva fase de relaciones facilite la participación de empresas nacionales en grandes proyectos argelinos vinculados al sector ferroviario, aeroportuario, tecnológico, de defensa e infraestructuras hidráulicas.