Un informe publicado hoy por la red Gas No Es Solución, de la que forma parte Ecologistas en Acción, cuestiona el modelo energético que sustenta la relación gasista entre Argelia y España. El documento advierte de que esta relación energética se basa en un sistema dominado por los combustibles fósiles y plantea interrogantes sobre sus consecuencias ambientales y climáticas.
El informe señala que el sistema energético argelino continúa fuertemente ligado al gas y a otros hidrocarburos, lo que, según la organización, dificulta el avance hacia una transición energética sostenible. En este contexto, el documento destaca el papel central de la empresa estatal Sonatrach en la gestión del sector gasístico del país.
Uno de los aspectos más críticos señalados en el análisis es la práctica de la quema de gas en antorcha, que sitúa a Argelia entre los países con mayores niveles de esta actividad a nivel mundial. Según el informe, esta práctica genera importantes emisiones contaminantes y contribuye al aumento de gases de efecto invernadero. El estudio también menciona el incremento de fugas de metano detectadas por satélite, especialmente en el campo gasístico de Hassi R’Mel, considerado el núcleo del sistema gasista del país.
Desde la perspectiva de Ecologistas en Acción, el consumo de gas en países importadores tiene consecuencias ambientales que trascienden las fronteras nacionales, ya que las emisiones asociadas a la extracción y producción del combustible se generan en los territorios de origen. Por ello, la organización sostiene que los países compradores también deberían implicarse en la reducción de estas emisiones.
El informe también advierte sobre los riesgos potenciales asociados al desarrollo del fracking en Argelia, especialmente en un contexto marcado por sequías recurrentes y un elevado estrés hídrico. En este sentido, el documento concluye que la continuidad de los contratos basados en combustibles fósiles prolonga un modelo energético que, según la organización, resulta incompatible con los objetivos climáticos y con una transición energética justa.