Medios israelíes y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguraron este sábado que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, murió en un ataque aéreo conjunto entre Israel y Estados Unidos contra la capital iraní. Sin embargo, el gobierno de Irán ha negado categóricamente la información, calificándola de "guerra psicológica".
De acuerdo con reportes de la agencia Reuters y el canal Sky News Arabia, altos funcionarios israelíes confirmaron que Jamenei, de 85 años, era uno de los objetivos del bombardeo que impactó un complejo de mando en Teherán. El Canal 12 de Israel añadió que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, habría recibido y revisado "documentación gráfica del cuerpo" del líder iraní.
La versión de Trump
En una declaración realizada a través de su plataforma Truth Social, el exmandatario estadounidense Donald Trump se pronunció sobre los hechos: "Jamenei, una de las figuras más malvadas de la historia, ha muerto". Trump aseguró que la operación se llevó a cabo en "estrecha colaboración con Israel" como parte de una ofensiva militar de gran escala denominada "Rugido del León", cuyo objetivo, según dijo, es "destruir el programa de misiles de Irán".
En declaraciones posteriores a la prensa, Trump afirmó: "Creemos que esta versión es correcta. La mayoría de las personas que toman todas las decisiones en Irán se han ido".
La postura de Irán
Fuentes oficiales iraníes han desmentido rotundamente la noticia. Ismail Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, declaró a la cadena ABC News que "el Líder Supremo y el presidente Masoud Pezeshkian se encuentran bien y con total salud".
Asimismo, fuentes cercanas a la oficina del Líder Supremo en Teherán calificaron los reportes sobre su muerte como parte de una "guerra psicológica" orquestada por los enemigos de la República Islámica para desestabilizar el país. A pesar de la negativa, la Guardia Revolucionaria de Irán ha prometido una "respuesta dura" contra los agresores.
Contexto y víctimas
Estos acontecimientos se producen en medio de una escalada bélica sin precedentes en la región. La ofensiva "Rugido del León", que según Washington y Tel Aviv continuará hasta "neutralizar" la capacidad militar iraní, ha dejado, según el balance preliminar de la Media Luna Roja Iraní, al menos 201 muertos y 747 heridos en varias provincias del país.
La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que el conflicto se expanda por todo Oriente Medio, mientras aumentan los llamados a la contención.