Las autoridades marroquíes han lanzado un programa de rehabilitación sin precedentes dirigido específicamente a los detenidos retornados de zonas de conflicto y de tensión, especialmente de Siria e Irak, que se encuentran bajo la ley antiterrorista. Esta iniciativa representa un avance cualitativo y una extensión del programa nacional "Moussalaha" (Reconciliación), diseñado originalmente para la reinserción de personas condenadas por extremismo.
Este nuevo programa, supervisado por el Centro "Moussalaha" en estrecha coordinación con la Delegación General de Administración Penitenciaria y Reinserción, se enmarca en un enfoque nacional integral y multidimensional para la prevención del extremismo violento. El proyecto busca ofrecer un acompañamiento integral que atienda las particularidades psicológicas, sociales e intelectuales de este colectivo, respondiendo a las necesidades derivadas de sus complejas experiencias en zonas de combate, con el fin de garantizar una reintegración segura y responsable en el tejido social.
En este sentido, Ahmed Abbadi, presidente del Centro "Moussalaha", ha destacado que el lanzamiento de este proceso constituye un hito importante que refleja la voluntad colectiva de perfeccionar el modelo marroquí en este ámbito. Según Abbadi, la iniciativa se rige por una visión equilibrada que conjuga las exigencias de seguridad con los principios de reforma y humanitarismo, bajo las altas orientaciones reales.
La puesta en marcha de este programa coincide con los esfuerzos de seguridad y diplomáticos de mayor alcance que despliega el Reino para abordar la repatriación de los ciudadanos marroquíes que combatieron en las filas del autodenominado Estado Islámico (Dáesh) y que fueron trasladados a diversos centros de detención, así como el diseño de planes específicos para la reintegración de mujeres y niños varados en campos de detención, como los gestionados por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).
Expertos e investigadores en estudios islámicos consideran que este paso es fundamental y prioritario, dado que los detenidos procedentes de zonas de guerra han vivido experiencias militares y operativas sumamente complejas que requieren una intervención terapéutica y de rehabilitación diferenciada de la que se aplica a otros internos por delitos de terrorismo convencional. Asimismo, el programa responde de manera directa a los cambios drásticos en el escenario sirio y en la región en general, ofreciendo un modelo práctico que podría servir de referencia a nivel regional e internacional para resolver la problemática de los retornados y hacer frente a sus complejos desafíos de seguridad, sociales y psicológicos.