Marruecos ha vinculado la repatriación de los cadáveres de los migrantes fallecidos durante los recientes sucesos de Ceuta a la consecución de un acuerdo claro con las autoridades españolas, que determine la identidad de los fallecidos y los procedimientos adoptados para el traslado de los cuerpos.
Estas precisiones, realizadas el sábado por el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, salen al paso de las informaciones difundidas por medios de comunicación españoles, los cuales sostenían que Madrid había intentado entregar los restos mortales y que Rabat se había negado a recibirlos.
En una entrevista concedida este sábado a las cadenas Al Arabiya y Al Hadath, Ouahbi negó rotundamente que su país rechace el retorno de los fallecidos, aclarando que Rabat ha solicitado a Madrid los expedientes médicos y los datos pertinentes para verificar las identidades antes de iniciar cualquier trámite. «Marruecos no puede recibir los cadáveres sin saber a quiénes corresponden», enfatizó el ministro, señalando que no existe aún confirmación de que la totalidad de los difuntos sean de nacionalidad marroquí.
Asimismo, el titular de Justicia vinculó la resolución de este expediente a la situación de los menores marroquíes presentes en Ceuta, reiterando la disposición de su país para repatriarlos una vez que se acuerden los protocolos y la documentación requerida. Ouahbi criticó la falta de entendimientos claros y abogó por una solución integral entre Marruecos, España y la Unión Europea que vaya más allá de la mera gestión policial tras las crisis fronterizas.