A medida que se acerca la decisión definitiva de la FIFA sobre la distribución de los partidos del Mundial 2030 entre Marruecos, España y Portugal —incluyendo la elección de la sede de la gran final, por la cual compiten el Gran Estadio Hasan II de Marruecos y los estadios españoles Camp Nou y Santiago Bernabéu—, la polémica mediática ha vuelto a rodear a la candidatura conjunta, reavivando una pregunta que aflora de vez en cuando: ¿quién tiene más derecho a liderar este proyecto?
El diario español The Objective ha revelado una serie de mensajes de texto a los que afirma haber tenido acceso en exclusiva. Dichos mensajes, intercambiados entre la embajadora del Reino de Marruecos en España, Karima Benyaich, y el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, desvelarían la existencia de contactos tempranos entre ambas partes para incluir a Marruecos en la candidatura conjunta para albergar el Mundial 2030, cinco años antes del anuncio oficial del proyecto.
Este informe sale a la luz más de dos años después de que el mismo medio publicara mensajes intercambiados entre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y Luis Rubiales, los cuales evidenciaban una coordinación temprana entre ambos para impulsar una candidatura conjunta que integrara a España, Portugal y Marruecos.
Marruecos se unió oficialmente a la candidatura ibérica en marzo de 2023, cuando el rey Mohamed VI envió un mensaje que fue leído durante el Congreso de la FIFA celebrado en Kigali, la capital de Ruanda. En dicha misiva, el monarca anunció la presentación de una candidatura tripartita que incluía al Reino junto a España y Portugal para albergar la cita mundialista de 2030. Al día siguiente, las federaciones de fútbol de los tres países confirmaron el acuerdo, justificando la incorporación de Marruecos en que garantizaba el respaldo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) al proyecto.
Sin embargo, The Objective sostiene que lo ocurrido entre bastidores fue diferente. El medio afirma que las negociaciones secretas para integrar a Marruecos en el proyecto no comenzaron en 2023, sino que se remontan al verano de 2018. Según el diario, los nuevos mensajes publicados revelan una vía de negociación paralela que precedió incluso a los contactos desvelados anteriormente entre Pedro Sánchez y Luis Rubiales.
Según la misma fuente, esta vía consistió en correspondencia y contactos directos entre la embajadora marroquí en Madrid, Karima Benyaich, y Luis Rubiales, lo que se considera una prueba de la existencia de un compromiso temprano y una estrategia coordinada para introducir a Marruecos en el proyecto de organización del Mundial.
Lo llamativo del caso es que estos contactos comenzaron apenas una semana después de la llegada de Pedro Sánchez al Palacio de la Moncloa en junio de 2018, tras la exitosa moción de censura contra su predecesor conservador, Mariano Rajoy, en un momento en que las relaciones entre Sánchez y Rabat eran tensas.
Rubiales comenzó a tejer una relación directa con la embajadora marroquí con el objetivo, según la versión publicada, de que la organización del Mundial no se limitara a España y Portugal, sino de involucrar a Marruecos en la candidatura, además de los partidos inaugurales que posteriormente se decidió otorgar a Uruguay, Argentina y Paraguay en conmemoración del centenario del torneo.
El primer mensaje a la embajadora de Marruecos
El primero de los mensajes está fechado el 10 de junio de 2018 y contenía un compromiso directo de Rubiales hacia la diplomática marroquí: "Ya te he dado mi palabra. Mientras tú mantengas la tuya, soy un hombre que cumple". Luego añadió, refiriéndose a las dificultades asociadas al proceso de elección del país organizador: "Sé que es difícil enfrentarse a un gigante, y yo lo he hecho. También sé que conseguir apoyo cuando la votación es pública es complicado, y creo que ese será vuestro mayor enemigo. Espero que podáis cambiar este sistema antes de la fecha de la votación, pero, en cualquier caso, yo siempre cumplo mi palabra, ya sea a mano alzada o secreta".
Rubiales volvió a ponerse en contacto con la embajadora marroquí el 13 de junio de 2018 para asegurarle, según el texto del mensaje publicado por el periódico español: "Organizaremos el Mundial juntos, con Portugal, ¡ánimo!". A esto, Benyaich respondió: "Inshallah (si Dios quiere), Portugal es mi segundo país".
Estos mensajes demuestran que el acuerdo para incluir a Marruecos en la candidatura tripartita se había gestado desde mediados de 2018, años antes de su anuncio oficial y más de cuatro años antes de que surgiera la idea de incorporar a Ucrania a la candidatura de España y Portugal en 2022, tras el inicio de la guerra de Rusia en su territorio.
Según The Objective, el compromiso de Rubiales no se limitó al intercambio de mensajes, ya que viajó a Marruecos el 8 de julio de 2018, hospedándose en el hotel Royal Tulip Tanger City Centre de la ciudad de Tánger, el cual es descrito por el periódico como el punto de partida de contactos políticos y deportivos destinados a consolidar la participación de Marruecos en el proyecto mundialista.
Estos movimientos se produjeron en una coyuntura política en la que el gobierno de Pedro Sánchez estaba recién constituido y buscaba reforzar su posición internacional y reorganizar sus relaciones con Marruecos. El diario describe al país vecino como un "socio que, históricamente, ha utilizado los asuntos de inmigración, seguridad fronteriza y acuerdos comerciales para presionar a Madrid", señalando que el fútbol se transformó, en este contexto, en un "instrumento diplomático y geopolítico que afianzó el acercamiento entre ambas naciones".
Ese mismo día, mientras se encontraba en Marruecos, Rubiales se comunicó con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a través de la aplicación WhatsApp, informándole de que trabajaban "en secreto" en la preparación de una candidatura conjunta con Marruecos y Portugal: "Estimado presidente, querido Pedro, quería que supieras por mí personalmente que estamos trabajando, de forma confidencial, en la preparación de una candidatura conjunta para organizar el Mundial 2030 junto a Marruecos y Portugal".
Rubiales añadió en su mensaje a Sánchez: "Hablaré con el ministro Guirao para conocer la opinión del Gobierno de la Nación, y espero que sea positiva antes de seguir avanzando y anunciarlo oficialmente. En el futuro, este proyecto no será solo un evento deportivo... se convertirá en una cuestión de Estado y necesitaremos colaborar todos. Un abrazo fuerte".
El entusiasmo de Sánchez y el visto bueno del Rey
El jefe del Ejecutivo español respondió directamente al mensaje diciendo: "¡Claro! Hablamos cuando quieras. ¡Un abrazo fuerte, Luis!". El portal español consideró que estas comunicaciones marcaron el inicio de los contactos gubernamentales españoles con Marruecos respecto al proyecto tripartito para el Mundial, señalando que Sánchez calificó la iniciativa, en correspondencias posteriores con Rubiales, como un "proyecto ilusionante".
El informe añade que el presidente del Gobierno español pidió a Rubiales que le mantuviera informado sobre el resultado de sus contactos con el entonces ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, escribiéndole: "Habla con él y nos cuentas". Asimismo, Rubiales le comunicó que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, deseaba visitarlo en septiembre de ese mismo año para presentar el proyecto de candidatura conjunta, lo que sugiere que el presidente de la RFEF ejercía entonces un papel de mediador entre el Gobierno español y el máximo organismo del fútbol mundial.
Los contactos de España con Marruecos y Portugal continuaron durante los meses posteriores. El 27 de octubre de 2018, Sánchez envió un mensaje a Rubiales informándole sobre el estado de las consultas: "Los portugueses ya me han dicho que 'sí' al proyecto del Mundial. Solo falta la aprobación de Marruecos. Se lo he planteado y estamos a la espera de la aprobación del Rey", en referencia al monarca Mohammed VI.
El 19 de noviembre de 2018, Sánchez envió otro mensaje a Rubiales confirmando el visto bueno de la parte marroquí: "¡Los marroquíes están de acuerdo en lanzar el proyecto del Mundial a tres!". Ese mismo día, el presidente del Gobierno español viajó a Marruecos, donde formalizó la invitación al Reino para unirse a una candidatura conjunta con España y Portugal de cara al Mundial 2030.
El diario español concluye que estos mensajes revelan que las deliberaciones para incluir a Marruecos en la candidatura conjunta se iniciaron en el verano de 2018, y que la hoja de ruta oficializada en 2023 se había trazado cinco años antes. Asimismo, subraya que Pedro Sánchez ya había comunicado a Luis Rubiales, desde octubre de 2018, que la parte marroquí aguardaba la luz verde del rey Mohamed VI antes de hacer pública su conformidad con el proyecto.
La postura marroquí: "Hay imprecisiones"
Según datos obtenidos por Assahifa a través de una fuente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), varios de los datos incluidos en el informe español deben ponerse en su contexto institucional y organizativo.
La fuente aclaró que, a fin de cuentas, la candidatura conjunta de Marruecos, España y Portugal no se sometió a un voto secreto ni a una pugna electoral en el Congreso de la FIFA, sino que fue ratificada por aclamación y unanimidad de los miembros durante el Congreso Extraordinario Virtual de la FIFA celebrado el 11 de diciembre de 2024.
Previamente, en octubre de 2023, el Consejo de la FIFA había anunciado que la candidatura tripartita marroquí-hispano-portuguesa era la única aspirante para albergar la fase final de la Copa del Mundo de 2030, junto con la aprobación de tres partidos conmemorativos por el centenario del torneo en Uruguay, Argentina y Paraguay, lo que significa que no había candidaturas rivales presentadas ante el Congreso para elegir.
Respecto a lo señalado en el informe español sobre los contactos iniciados en 2018, la fuente confirmó que Marruecos efectivamente entabló conversaciones con la parte española desde ese año sobre la viabilidad de una candidatura conjunta para el Mundial 2030. No obstante, según la misma fuente, Portugal era entonces una mera opción contemplada en el diseño preliminar y no había aportado, en esa etapa, ninguna confirmación oficial por parte de sus autoridades sobre su implicación en el proyecto.
La fuente añadió que, en aquel periodo, España trabajaba en el seno de la UEFA para asegurar el regreso del Mundial al continente europeo, al tiempo que era consciente de que Marruecos evaluaba presentar una candidatura en solitario, y que Arabia Saudí también sopesaba preparar su propio proyecto de postulación, lo que habría alterado significativamente el equilibrio de fuerzas en el seno del Congreso de la FIFA.
El portavoz explicó que los responsables españoles sabían que una candidatura marroquí independiente contaría, muy probablemente, con un amplio respaldo en el continente africano, mientras que Arabia Saudí tenía capacidad para captar una parte sustancial de los votos de las federaciones asiáticas, con la posibilidad de persuadir a varias federaciones africanas para que votaran a su favor. Esto habría fragmentado el voto, debilitando las opciones de cualquier candidatura europea de alcanzar la mayoría necesaria durante el escrutinio.
La fuente federativa recordó que la Confederación Africana de Fútbol cuenta con 54 asociaciones nacionales miembro de la FIFA, lo que otorga teóricamente al continente 54 votos en el Congreso del máximo organismo futbolístico, dado que cada federación posee un voto. El reparto teórico de los votos de las asociaciones miembro en la FIFA es de 55 para Europa, 54 para África, 46 para Asia, 35 para la Concacaf, 11 para Oceanía y 10 para Sudamérica, sumando un total de 211 votos.
El mismo informante consideró que estos datos explican el trasfondo que impulsó la construcción de la candidatura conjunta, subrayando que la incorporación de Marruecos fue un factor clave para consolidar sus posibilidades dentro de la FIFA. Añadió que "si Marruecos no se hubiera sumado a la candidatura hispano-portuguesa, esta última no habría logrado recabar el número de votos necesario". Por tanto, según la fuente, afirmar que España lideraba el proyecto en solitario "carece de veracidad", ya que la iniciativa estuvo fundamentada, desde sus fases embrionarias, en alcanzar un equilibrio en el volumen de apoyos entre Europa y África.
La fuente concluyó reafirmando que Marruecos seguirá defendiendo sus opciones para albergar la gran final del Mundial 2030 en el Gran Estadio Hasan II de Casablanca, considerando que la postulación para acoger la final es un "derecho legítimo" en el marco de la candidatura conjunta que une al Reino con España y Portugal.