El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este jueves que la próxima visita oficial del rey Mohammed VI a Francia culminará con la firma de un tratado de amistad «sin precedentes», llamado a inaugurar una nueva etapa en la alianza estratégica entre Rabat y París.
Durante la apertura de la XV Reunión de Alto Nivel Marruecos-Francia, celebrada en Rabat, Lecornu explicó que el futuro tratado superará, tanto por su contenido como por su alcance, el marco de la Asociación Excepcional Reforzada establecido durante la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, a Marruecos en octubre de 2024.
El jefe del Gobierno francés presentó el encuentro como un paso decisivo para convertir las orientaciones fijadas por el rey Mohammed VI y el presidente francés, Emmanuel Macron en «decisiones concretas e históricas» durante los próximos meses. En este contexto, afirmó que la esperada visita del monarca marroquí a París abrirá un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.
Lecornu recordó que el mecanismo de las reuniones de alto nivel entre Marruecos y Francia fue instaurado hace tres décadas, con motivo de la visita oficial del difunto rey Hassan II a Francia, y que desde entonces ha constituido uno de los principales pilares de la cooperación política, diplomática, económica y cultural entre ambos países. Su reanudación tras varios años de interrupción refleja, según indicó, la determinación compartida de devolver impulso a la asociación bilateral.
El primer ministro francés destacó, asimismo, la intensidad de los intercambios gubernamentales registrados desde la visita de Macron al Reino. Durante este periodo, Francia ha recibido a cerca de veinte ministros marroquíes, mientras que dieciséis miembros del Ejecutivo francés se han desplazado a Marruecos, una dinámica que, a su juicio, pone de relieve el elevado grado de coordinación política alcanzado entre Rabat y París.
La reunión de este jueves también permitirá evaluar los avances en la aplicación de los acuerdos alcanzados por los dirigentes de ambos países y abordar una serie de asuntos prioritarios, entre ellos la seguridad, la lucha contra el terrorismo y la coordinación ante las principales cuestiones regionales e internacionales.
La agenda incluye, además, el fortalecimiento de la cooperación entre Marruecos y la Unión Europea, así como las iniciativas conjuntas destinadas a promover la estabilidad y el desarrollo en África frente a los desafíos climáticos, demográficos y medioambientales.
Paralelamente, Lecornu subrayó que la presencia en Rabat de una delegación francesa integrada por doce ministros evidencia la voluntad de París de elevar sus relaciones con Marruecos a un nivel inédito, mediante la profundización de la cooperación en sectores estratégicos y el impulso de grandes proyectos conjuntos.
Por su parte, el jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, definió la reunión como «la primera materialización gubernamental del nuevo marco político» establecido por el rey Mohammed VI y Emmanuel Macron durante la visita de Estado del presidente francés a Marruecos.
Akhannouch consideró que la cita marca el paso del consenso político a la ejecución efectiva de los proyectos conjuntos y sienta las bases de una Asociación Excepcional Reforzada sustentada en una sólida convergencia política, una renovada dinámica económica y una visión compartida de futuro.
Asimismo, valoró el respaldo de Francia a la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, señalando que esta posición ha contribuido a fortalecer la confianza mutua y a abrir nuevas perspectivas para la cooperación bilateral.
Según el jefe del Ejecutivo marroquí, los meses posteriores a la visita de Macron ya han estado marcados por la puesta en marcha o la aceleración de importantes proyectos en los ámbitos de la industria, las infraestructuras, las energías renovables, la logística y la inversión. A estos sectores se suman la transición energética, la descarbonización y el desarrollo de las conexiones ferroviarias y portuarias.
Akhannouch destacó también la voluntad de ambos países de ampliar su cooperación en inteligencia artificial, tecnologías digitales, economía de los datos e innovación, además de reforzar los intercambios en materia de enseñanza superior, investigación científica, formación profesional, cultura y movilidad del talento.
Con esto, reafirmó el compromiso de Marruecos con la construcción de una asociación «equilibrada y ambiciosa» con Francia, capaz de abrir nuevas perspectivas de cooperación y de responder a los intereses compartidos de ambos países.