El sector automotriz, agrícola y pesquero lideran la cooperación bilateral, mientras la inversión española en el Reino alauíta escala posicione
Las relaciones económicas entre Marruecos y España han experimentado un acelerado desarrollo durante los últimos años, con un volumen de intercambios comerciales que ronda los 22.000 millones de dólares, reflejo del creciente entrelazamiento económico entre Rabat y Madrid, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz, la agricultura y la pesca marítima.
Según el diario español La Razón, el sector de la automoción emerge como uno de los ámbitos más importantes de cooperación económica bilateral, beneficiándose Marruecos de la experiencia industrial española en la fabricación de componentes para vehículos. La misma fuente señala que las fábricas marroquíes importan una parte significativa de estos componentes desde España, para ser posteriormente integrados en los vehículos fabricados en el Reino, destinados mayoritariamente a los mercados de exportación europeos, en el marco de cadenas productivas transfronterizas que fortalecen la integración industrial entre ambos países.
En este contexto, Marruecos se ha convertido en los últimos años en una plataforma industrial relevante para numerosas empresas españolas, particularmente en el sector textil y de moda, donde estas compañías dependen de las unidades productivas instaladas en Marruecos como parte de sus redes industriales orientadas a los mercados europeos.
En el ámbito agrícola, Marruecos se ha posicionado entre los principales proveedores de frutas y verduras del mercado español. Durante el primer semestre del presente año, España importó más de 188.000 toneladas de productos marroquíes, con un valor aproximado de 481 millones de euros.
La cooperación económica bilateral se extiende también al sector pesquero, que contribuye directamente a la generación de miles de puestos de trabajo, especialmente en diversas regiones costeras europeas, constituyendo además uno de los pilares estratégicos de la asociación económica entre Rabat y Madrid.
Paralelamente a este desarrollo de los intercambios comerciales, la presencia de inversiones españolas en Marruecos ha experimentado un notable avance. España ha escalado posiciones en el ranking de inversores extranjeros en el Reino, pasando del sexto al cuarto lugar, con expectativas de que esta tendencia alcista continúe en los próximos años, impulsada por la mejora de las relaciones políticas y económicas bilaterales y la expansión de oportunidades de inversión en el mercado marroquí.
Cabe recordar que el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó hace meses que las relaciones hispano-marroquíes atraviesan "el mejor momento de su historia", durante un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, expresando su satisfacción por la calidad de las relaciones de cooperación entre ambos países, según un comunicado del Ministerio español de Exteriores.
Durante la reunión, celebrada al margen de la XIII Reunión de Alto Nivel Marruecos-España, ambos ministros manifestaron su compromiso de continuar implementando la hoja de ruta adoptada bilateralmente en 2022, así como su voluntad de profundizar en "una relación de amistad y vecindad que se extiende también al resto del continente africano".
En este contexto, ambas partes abordaron la organización conjunta del Mundial 2030 junto con Portugal, una cita de gran magnitud que ofrece importantes oportunidades en todos los ámbitos. El comunicado emitido tras el encuentro recordó que España sigue siendo el primer socio comercial de Marruecos, que representó el tercer destino de las exportaciones españolas en 2024, con un valor de 12.859 millones de euros. A su vez, Marruecos ocupó el cuarto puesto como proveedor de mercancías para España fuera de la Unión Europea, con un valor de 9.834 millones de euros.