Las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos han alcanzado un acuerdo estratégico con la firma tecnológica francesa Harmattan AI para la incorporación de sistemas de interceptación aérea guiados por Inteligencia Artificial (IA). Según un informe del periodista Alex Ribeiro, el proyecto combina la adquisición de capacidades operativas contra sistemas no tripulados (UAVs) con el desarrollo de una infraestructura industrial en el país norteafricano.
A diferencia de los contratos de adquisición convencionales, los términos del acuerdo recogidos por Ribeiro contemplan un plan de transferencia tecnológica. Este incluye la creación de líneas de fabricación local, el establecimiento de un centro de Investigación y Desarrollo (I+D) militar enfocado en IA y la cooperación con el sector académico y universitario marroquí para la formación de cuadros técnicos especializados.
Defensa multicapa: Características de los sistemas Gobi
La propuesta tecnológica seleccionada está diseñada para hacer frente a la proliferación de drones mediante un despliegue en capas, utilizando dos vectores de interceptación principales desarrollados por la compañía gala:
Gobi: Un interceptor ligero de 2,2 kg optimizado para respuestas rápidas (cero segundos de preparación para el despegue). Alcanza velocidades de hasta 350 km/h y está destinado a neutralizar drones de clase I y II en menos de un minuto, operando en coordinación con radares terrestres y sistemas electroópticos.
Gobi Tempest: Una plataforma de mayor envergadura (4,4 kg) orientada a la interceptación de amenazas complejas de clase II y III. Con un radio de acción de 12 kilómetros y una velocidad máxima de 310 km/h, este vector transporta una carga útil de 800 gramos. El sistema cuenta con algoritmos de vuelo autónomo, aunque bajo la doctrina de "humano en el bucle" (human-in-the-loop), la cual requiere validación humana para la ejecución de la fase de ataque.
Perfil industrial del proveedor
Harmattan AI se ha posicionado como un actor de rápido crecimiento en el sector de la defensa europea tras su fundación en abril de 2024, espoleada por las dinámicas y lecciones tácticas derivadas de la guerra en Ucrania. Recientemente, la startup completó una ronda de financiación de 200 millones de dólares liderada por Dassault Aviation, situando su valoración de mercado en 1.400 millones de dólares.
La empresa cuenta con contratos de suministro vigentes con los Ministerios de Defensa de Francia y el Reino Unido, respaldados por una capacidad de producción que alcanza las 1.300 unidades mensuales en sus instalaciones de París. Con este nuevo contrato, el fabricante expande su presencia comercial y de desarrollo en el norte de África, mientras que Marruecos busca avanzar en sus planes de consolidación de una base tecnológica e industrial de defensa propia.