En una operación conjunta que refleja la solidez de la cooperación bilateral, la Guardia Civil española y la Gendarmería Real marroquí han abortado un importante alijo de droga en aguas del Estrecho de Gibraltar. El dispositivo se ha saldado con la intervención de un total de 4.777 kilogramos de hachís.
La intervención comenzó cuando los sistemas de vigilancia aérea y marítima de la Guardia Civil detectaron una embarcación de alta velocidad, del tipo 'go-fast', que realizaba maniobras evasivas sospechosas. De inmediato, se inició una persecución en la que participaron helicópteros y patrulleras del cuerpo español.
Al verse acorralados por la presión policial, los tripulantes de la narcoembarcación comenzaron a arrojar la carga al mar con el objetivo de aligerar el peso de la nave, ganar velocidad y facilitar su huida. Durante la fuga, la lancha puso rumbo hacia las aguas territoriales de Marruecos.
Ante este escenario, se activaron de forma inmediata los canales de coordinación internacional con las autoridades marroquíes. La Gendarmería Real desplegó con celeridad sus unidades marítimas para cerrar las vías de escape a los sospechosos.
La acción coordinada de ambas fuerzas de seguridad permitió recuperar un total de 121 fardos de gran tamaño. Por un lado, la Guardia Civil española logró recuperar del mar 32 fardos, que arrojaron un peso aproximado de 1.200 kilogramos. Por otro lado, la Gendarmería Real marroquí interceptó 89 fardos adicionales, con un peso estimado de 3.577 kilogramos, que los traficantes se vieron obligados a soltar antes de emprender la huida.
Este éxito operativo pone de manifiesto la eficacia de los protocolos de colaboración e intercambio de información en tiempo real entre España y Marruecos para combatir las redes del narcotráfico internacional en zonas estratégicas como el Estrecho.