En una jornada marcada por la máxima tensión bélica, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha mantenido este domingo una conversación telefónica clave con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. El contacto, confirmado por fuentes de la Unión Europea a la agencia Reuters, se produce en un momento crítico en el que la comunidad internacional busca desesperadamente vías de diálogo para desactivar el ultimátum impuesto por Estados Unidos y las amenazas de represalia regional lanzadas por Teherán.
Este movimiento diplomático de Bruselas refleja la profunda preocupación europea ante el riesgo de una interrupción total del suministro energético global. Mientras Donald Trump mantiene su advertencia de atacar centrales eléctricas si no se libera el estrecho de Ormuz, la intervención de Kallas busca mediar en un conflicto que ya ha cruzado fronteras con ataques directos a infraestructuras estratégicas. El objetivo de la diplomacia europea sería evitar que el vencimiento del plazo otorgado por Washington desemboque en una guerra abierta que destruya de forma irreversible la estabilidad económica y de seguridad en todo el Oriente Próximo.