Javier Izquierdo, candidato a la alcaldía de Barcelona, a Assahifa en español: El rey Muhammed VI es el 'Vaticano del Islam' para frenar a los extremistas, el Sáhara es marroquí por legitimidad e historia y la superioridad de España hacia Marruecos es un complejo de inferioridad

En el complejo y siempre cambiante tablero político de España, surgen en ocasiones figuras cuya singularidad desafía los moldes preestablecidos. Javier Izquierdo "Hasan" es, sin duda, una de ellas. Con un linaje profundamente arraigado en la historia de España —dieciséis apellidos castellanos que lo vinculan con figuras ilustres de la nación y con los poderes fácticos del Estado—, Izquierdo compagina su inquebrantable patriotismo español con una profunda dimensión espiritual como miembro de la tariqa sufí Tijania.

Tras su reciente salida del Partido Andalusí, "Hasan" atiende en exclusiva a Assahifa en español para anunciar en primicia la creación de un nuevo partido político de inspiración islámica tradicional. Lejos de las narrativas extremistas o secularistas, Izquierdo defiende un proyecto de lealtad constitucional a España, al tiempo que propone soluciones revolucionarias en la gestión religiosa, como un histórico "concordato" con el Reino de Marruecos para la tutela y formación de los imanes en suelo español.

En esta extensa y reveladora entrevista, abordamos sin tapujos la geopolítica del Estrecho, el liderazgo metapolítico de Rabat como "faro del Islam moderado", el encaje de la diáspora en Europa, el ambicioso proyecto de la mezquita en la plaza de La Monumental de Barcelona, y los grandes debates territoriales como la marroquinidad del Sáhara y el futuro pragmático de Ceuta y Melilla.

Una conversación imprescindible con un político de ideas firmes que busca tender puentes de entendimiento entre dos mundos condenados a entenderse.

Raíces castellanas y espiritualidad: El camino personal hacia el Islam!

"Nací en una familia con 16 apellidos castellanos; mi patriotismo y relación con la historia profunda de España están fuera de toda duda"

Señor Javier, antes de entrar en los detalles del panorama político; vemos que compagina los nombres de "Javier Izquierdo" y "Hasan" como político musulmán. ¿Nació usted en el seno de una familia musulmana o abrazó el Islam por convicción más adelante?

En primer lugar agradecer a este medio, Assahifa en español, por haberme invitado para conocer mi propuesta. Recién que he salido del partido andalusí por una cuestión de disconformidad con la línea que estaba siguiendo, de haber aparecido la web con la bandera LGTB, lo cual considero es totalmente incompatible con mi creencia islámica y agradezco a este medio que junto a Periodista Digital tenga el privilegio de anunciar la creación de un nuevo partido islámico para presentarse a todos los comicios en este año electoral que comienza en mayo. Respondiendo a la pregunta, muchísimas gracias por todo.

Yo he nacido en una familia española con 16 apellidos castellanos. Adopté el islam por una introspección personal, lecturas que he realizado. No me ayudó nadie, fue un camino, una andadura que realicé solo.

Mi familia son castellanos por parte de padre de Burgos, de madre de Toledo. Mi bisabuelo, el padre de mi abuelo materno, fue de aquellos que llevaron el féretro de José Antonio a hombros durante la capilla ardiente después de que los rojos lo mataron en Alicante y lo llevaron hasta El Escorial surcando la mancha y buscando leña a medida que iban paseando por los pueblos de la mancha hasta llegar a El Escorial. No soy dudoso, por lo tanto, en lo que respecta a mi patriotismo español, a mi españolidad, también estoy emparentado con Ramón de Santillán, que era de Lerma.

Don Ramón de Santillán fue el lugarteniente del cura merino, el héroe de la guerra de independencia contra las tropas napoleónicas y mi padre se llama de segundo apellido Santillán, izquierdo Santillán. Santillán, mi padre, también es de Lerma, igual que don Ramón de Santillán. Estamos emparentados y don Ramón de Santillán fue el fundador del Banco de España y tiene un cuadro en el Congreso de los Diputados de Madrid.

Quería añadir también que actualmente doña Berta María Santillán Pedrosa es jueza del Tribunal Supremo y es la prima hermana de mi padre, prima segunda mía, con lo que quiero decir que tengo una relación familiar con la historia de España profunda y con los poderes fácticos españoles. Defiendo la unidad de España y nadie me podrá acusar de cualquier cosa que vaya en menoscabo de la gloria nacional española.

"Las narrativas de Rabat y su proyecto de Islam moderado no llegan a Europa, y eso deja el campo libre a la influencia de grupos extremistas"

Ha calificado a Marruecos como "el faro del Islam moderado y su centro geopolítico". Ante su advertencia sobre la dispersión de la diáspora marroquí y su deriva hacia grupos como "Adl wal Ihsan", los "Hermanos Musulmanes" o incluso el chiismo; ¿ve su nuevo partido en el Islam sufí —basado en la moderación y que caracteriza la identidad espiritual de Marruecos— la alternativa idónea para proteger a la juventud musulmana en España del extremismo ideológico?

Te agradezco la pregunta. Sí, por supuesto, y lo voy a desarrollar. Pero antes, respondiendo a lo que dices, la desconexión que hay entre la llamada diáspora marroquí y Rabat.

Europa de Rabat está lejos geográficamente, pero el problema es que también está lejos mentalmente. Esto se vio cuando hubo las revueltas de la llamada Generación Zeta, apoyadas en las redes sociales, desde proxys de países, vamos a llamarlo así, no muy amigos de la monarquía marroquí, y que alentaban estos movimientos que nacen de un descontento razonable, pero que podían ser instrumentalizados por ciertas fuerzas. Y eso se debe a que campan a sus anchas estos actores en Europa, apoyados por los poderes fácticos europeos, sin ningún control, desde el Polisario hasta grupos chiítas que reciben financiación, periodistas que todo el mundo conoce, agitadores, agitpro, personajes como Willy Toledo, un agitador al servicio del Polisario, un blasfemo que ha llegado a insultar las procesiones a la Virgen María, Alaiha Salam.

Todo este avispero está muy agitado, y ello se debe a que a pesar de que la comunidad marroquí en Europa es totalmente patriótica, con su identidad dual europea y marroquí, celebra los triunfos de la selección marroquí, como hemos podido ver, como vimos en el Mundial de Catar, y está deseando que llegue el verano para cruzar el Estrecho y volver a su país, sus corazones están ahí, eso es indudable, pero a nivel ideológico hay una distancia que se va agrandando, una distancia política con Rabat, y ello es porque las narrativas de Rabat no llegan, no llegan, su proyecto de un Islam moderado no llega a Europa, la selección de fútbol sí que llega, los vínculos familiares también, por supuesto, pero la ideología que consideramos que convierten a Marruecos en un pivote geopolítico y en la que se sustenta y ha promocionado, seamos sinceros, al gran público marroquí, diría que ni siquiera a la mitad le llega esta narrativa, lo que le llega son las influencias perniciosas de grupos extremistas como los que has mencionado, grupos que son legales en Europa, y no solo es que sean legales, sino que Europa los apoya, por ejemplo, todos sabemos que la Federación Alemana Islámica, que nadie ha votado, subvencionada por el gobierno alemán, puesto que un miembro de la CIA se hizo eco de ello, rasgándose las vestiduras, está controlada por la filial turca de los Hermanos Musulmanes. Lo mismo sucede en la Federación Islámica de España, que no se ha podido demostrar, pero se sabe que hay una sintonía, por lo menos, una sintonía entre la Federación Islámica reconocida y homologada por el Estado español y ese grupo. En Francia se habla de ese grupo, pero es de curso legal totalmente, entonces hay una hipocresía aquí de la gobernanza europea con ese grupo.

Ese grupo sabemos que es ilegal en la mayoría de países musulmanes, empezando por Egipto, donde nació, está totalmente ilegalizado. Y sin embargo, aquí, por algunas razones oscuras, se les da carta blanca, patente de curso, no sólo para ser legal, sino para representar a las comunidades musulmanas en las federaciones islámicas. Con lo que esto es muy grave, pero no sólo este grupo, sino agentes chiítas, agentes wahabitas, agentes también que representan un reformismo subversivo, secular, liberal y peligroso que diluye la identidad islámica y marroquí, asimilándola y homologándola totalmente, disolviéndola como un azucarillo en un café, en una identidad europea banal y acrítica.

Entonces la población marroquí europea no es inmune a este tipo de influencias y estos ataques perniciosos que se confabulan entre todos ellos y con intereses geopolíticos detrás, que todos conocemos, en alimentar esto y en poco a poco, generación a generación, ir desvinculando a la población marroquí de su herencia y de su legado, que el fútbol, consideramos, no es suficiente para mantener este pegamento, ni los ligames familiares tampoco. Esto es muy peligroso, esta negativa, y Rabat yo creo que es consciente de ello, porque si esta desconexión se va agrandando entre la diáspora marroquí y Rabat, esa fractura, esa brecha se va haciendo más grande, eso en un futuro o en un medio corto plazo puede provocar una inestabilidad en Marruecos, ya no solo por la diáspora, la diáspora está en un camino de ida y vuelta con Marruecos y puede influir, como vimos en las revueltas de la generación Z, generando inestabilidad en el reino marroquí y trayendo estas ideas que ellos han recibido en Europa, ideas perniciosas, exportarlas a Marruecos. Rabat debe ser consciente, por supuesto que lo es, de este peligro y por ello nuestro partido se ofrece a mediar entre la diáspora y Rabat, y Europa por supuesto, y desde una lealtad a España, al Estado español, de qué manera, por un lado siendo voceros y transmisores de la gran narrativa del reino de Marruecos, sobre todo a raíz de la llegada al trono de Moulay Muhammad VI, después de los atentados de Casablanca, que se dio cuenta de que esa debía ser la plataforma ideológica a partir de la cual convertir a Marruecos en un actor metropolítico de primer orden, como está siendo.

Es el único país islámico con voluntad de liderazgo, junto a los países del Golfo, por razones obvias. Mi partido pretende recoger, correa de transmisión de esas ideas que han llevado a Marruecos al liderazgo, igual que lo están siendo numerosas organizaciones fuera de Marruecos, que se hacen eco de ese liderazgo marroquí y de ese reconocimiento como puntal, punta de lanza, de la Ummah islámica, como es el mundo africano: Senegal, Mali, Mauritania, muchísimas países del entorno marroquí que son amigos y defensores de esta idea de un Islam moderado. Incluso esos ecos pueden llegar a lugares tan lejanos como ciertos ramas del movimiento andalucista, o ese príncipe suizo que se ha proclamado el príncipe suizo-marroquí por unas cuestiones poco bizantinas, pero interesantes y vivas.

¿Qué quiero decir con esto? Que si no se juega a lo que juegan los enemigos, es decir, a poner en el tablero narrativas que hagan de pegamento entre Rabat y la diáspora, se acabará por romper ese pegamento y se acabará por diluir poco a poco, como le ha pasado a grupos nacionales que no tienen una alianza nacional tan firme como la comunidad marroquí, y que ya hemos visto cómo han ido acabando y se han ido diluyendo. Para mí lo más importante, yo no vengo a la política como un político profesional, ni por un mero electoralismo, sino porque creo fundamentalmente en las ideas que defiendo y quiero que la política sea un instrumento y una plataforma de esas ideas. Yo soy miembro de la tariqa Tijani, Fayda Tijani, cuya sede está en la Zawiya de Fez, fundada por Sidi Ahmed Tijani Sharif, su familia era de Salé, de Marruecos, aunque él nació en Argelia, pero toda su raíz está en Marruecos, y su Zawiya y la tumba de Sidi Ahmed Tijani está en Fez.

Fez es el epicentro del sufismo a nivel mundial, que recibe peregrinaje de millones y millones de musulmanes de todas partes del mundo, especialmente del norte de África y del África subsahariana, del Islam negro. Marruecos es un pivote metapolítico, geopolítico de magnitud absoluta, y que todos los sufíes y especialmente los tijanis reconocemos, y por eso nos dirigimos como principales defensores del reino de Marruecos, al que se está vinculado históricamente, especialmente la monarquía alauita, que está vinculada a esta tariqa. Moulay Suleiman era íntimo amigo y discípulo de Sheikh Tijani, al que conoció en vida; también otro de los miembros de la familia alauita era discípulo del Sheikh Tijani Ahmed de Fez, y Moulay Hassan II disponía de un ejemplar del Jawahir al-Ma'ani, que es el único en el mundo, tenía un ejemplar diferente, diferenciado del resto de ejemplares, una edición propia, inédita, y él la tenía en su palacio, como acreditan tijanis, testigos que lo han hecho saber.

Yo como miembro de la tariqa tijanía, quiero promocionar la lealtad a esta tariqa, y a su soporte, brazo político, que ha sido históricamente defensora, custodio de la Zawiya de Fez, que es la monarquía alauita, y que el mundo sepa los beneficios espirituales de esta tariqa, por lo tanto, remito al libro de Omar Al-Futiyyu sobre los beneficios de la tariqa tijana. Quería acabar respondiendo esta pregunta, mencionado también que un conocido influencer musulmán, pero anti-marroquí, me propuso apoyarme a cambio de que no apoyara a Marruecos ni a Muhammad VI. Le dije absolutamente que no, para mí eso es una línea política y religiosa infranqueable.

"Propongo un concordato con Marruecos semejante al del Vaticano: que el Reino alauí tutele, forme y homologue a los imanes en España"

Partiendo de este diagnóstico, ¿cuáles son las medidas concretas y los programas que el nuevo "Partido Islámico" va a ofrecer sobre el terreno en España para reunificar a la diáspora y protegerla de estas corrientes? ¿Y cómo planea su partido convertirse en ese puente seguro entre los marroquíes de Europa y Rabat?

Por supuesto, te agradezco la pregunta. Voy a hablar de algo, en primicia, que nadie ha comentado hasta ahora y que considero que es urgente. Se trata de la propuesta de un concordato semejante al que existe con la Iglesia Católica y con el Vaticano, firmado por parte del Estado español.

La Iglesia Católica y el Vaticano ejercen una tutela, un control y la homologación de sus clérigos, de sus sacerdotes, que operan en España. Yo lo que propongo es que el Reino de Marruecos ejerce eso mismo en España con los clérigos, con los imanes musulmanes de las mezquitas en España, tal y como sucede en el Reino de Marruecos, en el que los imanes son funcionarios que reciben una acreditación estatal de sus competencias y también de su lealtad a la ortodoxia sunita y al Islam moderado, que es el auténtico Islam. Esto mismo, sin ningún problema, si hay voluntad política, se podría hacer en España, firmando un concordato con Marruecos al respecto.

No es casualidad que compare el Vaticano con Marruecos porque ambas jefaturas son las jefaturas más antiguas del mundo. Ambas jefaturas tienen más de mil años de historia. No hay en el mundo algo semejante de manera ininterrumpida como la del Vaticano y el Reino Jerifiano.

Solo el Imperio Japonés puede compararse, pero en el Imperio Japonés, desde 1945, el emperador pasó a ser meramente decorativo, no habiendo ningún ejercicio real de poder. ¿Sería una injerencia permitir esta revolución de la gestión de las mezquitas si el Reino de Marruecos fuera el que autorizara, formara, homologara y acreditara a los imanes? ¿Sería una injerencia? Son preguntas que, al plantearlas, sí que voy a responder.

¿Sería también incompatible con la libertad de los musulmanes y las diferentes tendencias? Voy a explicar que no y diré lo que pienso. No sería una injerencia, puesto que nadie percibe como injerencia que el Vaticano gestione a sus clérigos. Por lo tanto, tampoco debería verse como injerencia que el Reino de Marruecos, que es un puntal en el Islam, un faro geopolítico, como hemos mencionado anteriormente, y reconocido mundialmente —igual que lo es la Universidad de Al-Azhar u otros centros reconocidos por el Iyma de la Ummah, o los ulemas de Marruecos—, asuma este rol.

Por lo tanto, no habría problema en que así fuera. Es un asunto religioso, privado, que no supone injerencia alguna. Además de que esto debería hacerse con tolerancia y mano abierta con todos aquellos países islámicos (que son la inmensa mayoría) que comparten los principios del Islam tradicional, el sunní y el moderado.

Alguien podría ver que esto contraviene los principios del Islam, pero al contrario, el que haya un emir que tutele, dirija y controle la ortodoxia de los imanes no es algo que vaya contra el Islam, sino al contrario, algo que defiende al Islam y a sus intereses. ¿A quién le interesa que proliferen, dentro del mundo islámico, sectas o grupos extremistas que no representan al verdadero Islam y que campen a sus anchas sin ningún tipo de control, acreditación ni homologación, como pasa, lamentablemente, actualmente en España? Y luego se quejan de que haya sucesos provocados por extremistas; evidentemente, si no hay ningún tipo de control. Pero aparte de acreditar las competencias en madrasas, los conocimientos coránicos y de fiqh de los imanes, es fundamental que estos imanes formados y acreditados sean leales con el Islam moderado y manifiesten su lealtad a los principios del Islam tradicional moderado que históricamente el Iyma de la Ummah ha recogido.

Y aquí voy a citar dos hadices, uno que dice: "El Iyma de la Ummah prevalecerá, estará libre del error hasta Yawm al-Qiyamah". Es un hadiz muy conocido. Y otro hadiz que lo cita Ibn Arabi, en Al-Futuhat al-Makkiyya, que dice: "El Magreb, Marruecos, en toda su zona de influencia (el Magreb al-Aksa), permanecerá en el Haq, en la verdad, hasta Yawm al-Qiyamah".

Todo esto nos debe hacer recordar y parar mientes en que este faro geopolítico del Islam moderado que constituye el Reino de Marruecos, unido históricamente al Sharaf, a la Wilayah de Sayyidna Muhammad y al sufismo, y a la Tariqa Tijania, intrínsecamente unidos. De hecho, Moulay Slimane fue discípulo y amigo del Sheikh Ahmed Tijani, al que conoció en vida; también otro de los miembros de la familia alauita era discípulo del Sheikh Ahmed Skirej de Fez, y Moulay Hassan II disponía de un ejemplar del libro Jawahir al-Ma'ani. Es sin lugar a dudas —junto al hecho de ser el faro geopolítico del mundo islámico a nivel económico y político—, el más capacitado para desempeñar esta labor de firmar un concordato con España. Con lo cual, si hay voluntad política, se puede realizar y eliminaríamos lo que planteábamos en la anterior pregunta: esa desconexión y esas injerencias de grupos extremistas para provocar inestabilidad.

"Ignacio Garriga se equivoca de enemigo; Vox ataca a Marruecos en la televisión por puro electoralismo barato y cobardía"

Se habla mucho de su ambicioso proyecto para construir la mayor mezquita de Barcelona en la histórica plaza de "La Monumental". ¿En qué fase se encuentra este proyecto actualmente y de dónde procedería la financiación para una obra de tal envergadura? Y por otro lado, frente al acoso y la guerra política de Vox —especialmente tras los ataques de Ignacio Garriga— y las acusaciones de recibir fondos o directrices de agendas extranjeras, ¿cuáles son sus respuestas?

Sí, la pelota de ese asunto está en el campo del Ayuntamiento, que es el que tiene que aprobar, si quiere hacerlo —que estuvo a punto en sucesivas ocasiones—, desde que se eliminó la tauromaquia en Cataluña y está infrautilizada esa plaza ahora mismo, que pertenece al señor Balañá. Desde ese momento ha habido diversos intentos recurrentes y es el Ayuntamiento el que, si quisiera, debería aprobar un plan urbanístico que habilitara como templo religioso a esa plaza. Nosotros tenemos contactos con amigos emiratíes que estarían interesados, pero hasta que no haya un cambio político y de voluntad política no se podrá hacer, como ya vimos que sucedió.

También hay que ofrecer una oferta unificada y no competir entre diversas ofertas, porque eso complica el proceso. Si hay una única oferta, todo se facilita; una única oferta y que sea clara. Pero tiene que haber voluntad política de modificar el plan urbanístico. Por parte del propietario, que es privado, La Monumental pertenece al señor Balañá, que es el dueño de Las Arenas. Supongo que él, en tanto empresario, su interés es crematístico, económico, y si se le ofrece, él aceptaría, aunque fuera a modo de alquiler. Pero ya digo que es un tema de voluntad política y de cambiar el plan urbanístico, que eso es un trámite que depende del Ayuntamiento.

Respecto a Vox, es cierto que Ignacio Garriga, que es el segundo después de Abascal en el partido Vox, me dedicó un vídeo y no le respondí. Tengo pensado responderle, pero aprovecho para iniciar esta respuesta desde aquí. Lo primero que le voy a decir al señor Garriga es que se equivoca de enemigo, se equivoca de enemigo. ¿Por qué? Yo celebro mucho que al señor Garriga, que tiene orígenes africanos, los suyos le reconozcan como un español más. Eso es síntoma de la idea de España que yo defiendo y es síntoma de que las cosas están cambiando en España. Y que él, siendo de origen africano, se enfrentara a mí, que soy auténtico español con 16 apellidos castellanos, es síntoma también de que las cosas están cambiando en España y lo celebro. Y lamento y condeno los insultos que él recibió en los comentarios a ese vídeo que colgó en sus redes sociales y en las del partido Vox por parte de gente que le insultaba, recriminándole sus orígenes africanos. Me parecen totalmente condenables esos insultos.

Decía también que se equivoca de enemigo porque él ha defendido cosas —pero creo que ha tirado la toalla ya— que mi proyecto y mi partido van a defender y que ponen en el eje de su política, como lo es el "pin parental". El pin parental es para que los padres no se vean obligados a que sus hijos reciban la asignatura de "Educación en Valores" de la Ley Celaá, antes llamada "Educación para la Ciudadanía", creada por Zapatero, el que está ahora caído en desgracia, imputado, o eso parece. Y lo que sucede a nadie le gustaría; a ningún laico o ateo le gustaría que le obligaran a estudiar la asignatura de religión católica, judía, evangélica o musulmana. Y todo el mundo estaría de acuerdo en que es un atropello que a un laico le obligaran a estudiar una asignatura de estas religiones. Pues eso es lo que nos sucede, no sólo a los musulmanes, sino también a católicos, judíos y evangélicos, que cuando no se puede cursar por un tema de logística la asignatura de nuestra confesión, en la enseñanza para nuestros hijos nos imponen, por fas o por nefas, a la fuerza, la asignatura de "Valores" —valores entre comillas, parece irónico el nombre—, donde se enseñan cosas tales como... no lo voy a decir aquí porque es irreproducible lo que se enseña, pero mucha gente que ha investigado, o si tiene hijos, lo sabrá perfectamente.

La otra cosa por la que digo que se equivoca de enemigo el señor Garriga es porque ambos combatimos al separatismo, defendemos la unidad de España y defendemos también una idea de Hispanidad: un hermanamiento con nuestros hermanos del otro hemisferio, los latinoamericanos, pero al que yo añado un hermanamiento con los moriscos, andalusíes y sefardíes del otro lado del Estrecho. Para mí son tan españoles los del otro lado del hemisferio, con vínculos históricos, como los del otro lado del Estrecho.

Y el señor Garriga, en un momento dado, criticó que en las piscinas municipales hubiera topless que pudieran ver menores, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo también. Por lo tanto, lo que yo le respondería de entrada al señor Garriga es que, por electoralismo barato y por cobardía de no enfrentarse a Sílvia Orriols y al independentismo catalán, se equivoca de enemigo.

Aparte, hay que decir que el partido Vox ha hecho un viraje, ha cambiado recientemente en lo geopolítico, aunque no lo quieran reconocer. No están tan lejos del Reino de Marruecos como se piensa, y el señor Abascal hace poco dijo que Marruecos era un país amigo y aliado. Entonces, ¿qué pasa aquí? Que una cosa es la política real y otra la política del espectáculo para su público y sus electores. Le llamo entonces a Garriga a que reflexione y que se deje de imposturas, como anticipo de la respuesta que en su momento realizaré.

"No buscamos islamizar España y la Sharia nos obliga a cumplir la Constitución… Pero España tiene envidia y complejo de inferioridad ante Marruecos"

Hoy en día, ¿cómo valora la aceptación del Islam en la sociedad española y si el camino está despejado para su formación política ante quienes les acusan de querer "islamizar" el país? Y en este contexto, ¿cómo analiza esa corriente de "maurofobia" y rechazo hacia lo marroquí que reflejan las encuestas? ¿Considera que es un problema cultural profundo o responde más bien a una estrategia política de la extrema derecha?

España tiene una ventaja respecto de otros países europeos, y es que tiene una herencia, un legado morisco y andalusí de las tres culturas, como lo llamaba Giménez Caballero, el pensador franquista: "la España trina". Él también dijo que en España somos de "raza euro-magrebí", y que España puede gestionar este multiculturalismo y esta nueva realidad mucho mejor que Europa, que carece de sus referentes. Es una oportunidad, por lo tanto, para nosotros.

La figura de Lamine Yamal, que ahora triunfa con España, es otro punto de apoyo para defender la convivencia y la compatibilidad del legado islámico. Por lo tanto, hay una política en la que algunos se confunden cuando dicen que queremos "islamizar España", lo cual es totalmente falso. No tenemos ninguna idea de islamizar España; lo único que buscamos es el respeto a la comunidad musulmana en España y los derechos religiosos, especialmente de los musulmanes en España, nada más y nada menos. No buscamos islamizar, nada que se parezca.

Entre otras cosas, porque la Sharia nos obliga a cumplir los pactos que hemos suscrito, y la Constitución Española es ese pacto que nos hemos dado entre todos y nos obliga a cumplir con él. Hay un hadith que dice que una de las características del Nifaq (la hipocresía) es romper los pactos. Aquel que se dedica a la subversión, aquel que quiere a la fuerza, de manera extremista, romper la Constitución Española, es un hipócrita y está pecando a la luz del Islam; es un pecado grave. Por lo tanto, nosotros somos leales, constitucionalistas, y no buscamos islamizar, buscamos que nos respeten. Y yo creo que ha llegado ya el momento de que se respete a los musulmanes en España.

Habiendo tantas figuras reconocidas, no sólo de ahora, sino a lo largo del pasado: Velázquez el pintor era de origen morisco; San Juan de la Cruz, el mayor poeta español, era de origen morisco también. Y en general, la gran cantidad de judeoconversos de origen judío en la literatura española. No se explica la escolástica europea sin la neoescolástica hispánica, y la filosofía moderna europea no se explica, por ejemplo, sin Francisco Suárez. Francisco Suárez, en su obra Disputaciones Metafísicas, cita a dos autores de cabecera que son Avicena y Averroes. Ibn Rusyd, que por cierto está enterrado en Marrakech. No se explica, por lo tanto, España ni Europa sin ese legado andalusí. Por lo tanto, sí que hay mimbres, sí que hay bases para que llegue la hora.

¿De dónde arranca entonces esta maurofobia, este rechazo, este odio? Bueno, esto viene de muy lejos, de 1492. Es la construcción que las oligarquías de España —mal llamadas autóctonas, porque los visigodos, por ejemplo, llegaron a España mucho después de lo que lo hicieron los judíos, y los bereberes ya estaban en España antes... no me refiero a los bereberes musulmanes, sino a los bereberes cristianos que entraron con Santiago Apóstol o que se habían judaizado—. Por lo tanto, están estos tubalistas históricamente, cosa que explico en mi libro El ser de España, de dónde arranca este conflicto, esta identidad nacional no resuelta.

A principios del siglo XX, el escritor Pío Baroja habló del conflicto entre lo que él llamaba "flamenquistas" y "germanófilos". José Antonio Primo de Rivera, en la cárcel de Alicante, escribió un artículo que se llama Germanos contra bereberes. Estos dos autores se hacían eco de una lucha de la interpretación histórica de España que siempre ha existido, pero que últimamente se ha difuminado.

Pensemos que hasta hace bien poco, esta maurofobia, este odio a lo moro, a lo marroquí, a lo árabe, a lo musulmán, no era tal. In los años 60, por ejemplo, era al revés. Autores como Antonio Gala o Goytisolo (que vivió en Marruecos y recibió un funeral de Estado allí), tenían una querencia especial por el legado morisco y andalusí. Goytisolo escribió Señas de identidad; Antonio Gala escribió El manuscrito carmesí sobre el reino nazarí de Granada, o La pasión turca. Había otra sensibilidad, otra percepción de ese legado y de la relación con los vecinos del sur del Mediterráneo muy diferente. Por lo tanto, eso demuestra que la historia de España no siempre ha sido lo que nos quieren vender ahora; ha sido muy diferente recientemente.

Franco hablaba, por ejemplo, de la tradicional amistad Hispano-árabe y de la Hispanidad. Y Giménez Caballero, el autor más o menos orgánico del franquismo, habló de que España es de "raza euro-magrebí" y dijo que España es la "España trina" de las tres culturas. Algún día, esta otra España soterrada, que reivindica elementos que no son sólo los de la europeidad, los de la blanquitud o los del catolicismo, ha de salir a relucir.

En este libro, este autor judío, Emmanuel Todd, le reprocha a la campaña islamófoba y traza su origen en Francia, pero es extrapolable a toda Europa. Él dice que todo este movimiento islamófobo viene, por un lado, del catolicismo cultural de extrema derecha (el movimiento de Acción Francesa, Maurras, Barrès y todo esto), unido al laicismo jacobino histórico de la izquierda. Esa pinza entre el catolicismo cultural racista de la derecha europea y el anticlericalismo laicista de la izquierda ha creado un clima totalmente islamófobo. Curiosamente, en la época de la República, ese clima se volvía en contra de los sacerdotes, monjas y clérigos católicos a los que los laicos atacaban, y ahora ese mismo clima se vuelve contra los marroquíes. Esas son las raíces profundas de la islamofobia en Europa.

Y en España se le añade una cuestión: España tiene un complejo de inferioridad ante los marroquíes; España tiene envidia de los marroquíes. Es lo que le pasa a todos aquellos países que son zonas de paso. España es una zona de paso: no acaba de ser ni plenamente europea ni plenamente magrebí, sino una cosa intermedia. Y cuando un país es una cosa intermedia, que no acaba de ser orgánico de una pieza, si no asume esa condición híbrida, mixta y de paso, le vienen complejos, le vienen dudas y rencores hacia aquellos que sí que son de una pieza. España quisiera ser sólo europea, y es un error; pero también es un error que España quisiera ser sólo africana, o sólo magrebí o separatista, como quieren algunas fuerzas políticas andalucistas.

España, para ser grande, debe ser leal con su doble identidad, con su doble legado. Esa función de gozne, esa función de istmo entre las dos. Europa —donde además España ha sido grande en el inicio de la filosofía moderna europea con la filosofía hispánica, con el descubrimiento de América— y la forja del Magreb también gracias a Al-Ándalus. En ese camino de ida y vuelta andalusí, como el autor del comentario al Kitab al-Hikam, que era Ibn Abbad de Ronda, el rondense que está enterrado en Fez, y tantos otros autores andalusíes que tenían orígenes en la España andalusí. Ibn Jaldún, por ejemplo, su raza era de los árabes del Yemen, pero su familia venía de Sevilla, luego salió de España y nació finalmente en Túnez, pero tenía esos orígenes vinculados a la España andalusí como muchísimos autores. Ese es el camino para hacer a España grande: reconciliarse con su historia.

"El Sáhara es marroquí sin lugar a dudas y la Marcha Verde lo liberó del yugo colonial... Mientras que Ceuta y Melilla son un lastre económico para España"

Marruecos y España comparten una relación estratégica pero compleja, marcada por debates internos y expedientes históricos pendientes como el Sáhara, Ceuta y Melilla. A menudo se compara la situación de estas ciudades con el caso de Gibraltar, aunque España insiste en tratarlas como cuestiones totalmente distintas y separadas. ¿Cómo analiza usted el papel geopolítico real de Marruecos para Europa frente a la retórica electoralista? Y en cuanto a estos contenciosos territoriales, ¿cree que es posible encontrar una salida pragmática de vecindad que resuelva esta contradicción histórica?

El Reino de Marruecos es un aliado fundamental de Europa y de Occidente, un aliado de primer orden de la geopolítica occidental. A nadie se le escapa que si hubiera inestabilidad en el Reino marroquí, sería muy preocupante tanto para Europa como para el mundo islámico. Que nacionalistas excluyentes o separatistas —como sucede en Malí con esas guerrillas tuareg— o también grupos extremistas hicieran de las suyas (que Dios no lo quiera), esto sería inestabilidad para Europa y para el mundo islámico. Por lo tanto, hay que reconocer en Marruecos un tributo geopolítico que beneficia. Aunque solo fuera por egoísmo, Europa debería ser consciente, y el mundo islámico también, de lo que beneficia la existencia del Reino de Marruecos.

El Reino de Marruecos también hace un control migratorio fenomenal en la frontera y hace también de dique, de rompeolas de fuerzas extremistas en la zona del Sahel, que gracias a que Marruecos las controla, evita que proliferen como esos grupos independentistas de Malí; lo que ha llevado a Malí a acercarse al Reino de Marruecos por el apoyo que le ha brindado frente a eso. Europa debería ser consciente de que vale la pena por su propio interés, aparte de las relaciones económicas, comerciales y el Mundial de fútbol que van a organizar España y Marruecos juntos. Hay muchos vínculos, como la fuerza laboral que representa la comunidad de origen marroquí en Europa; ellos podrían parar la economía europea si quisieran. Todo eso hay que ponerlo en valor.

Por lo tanto, todos esos alegatos maurófobos son puro electoralismo barato. Puro electoralismo que, a la hora de la verdad, más allá de los castizos o "manolos de bar", la alta política no se lo cree. Lo difunden por un fin electoral, pero no lo sienten. La prueba está en las declaraciones recientes de Abascal de que Marruecos es un país amigo y aliado. No es casualidad que el portavoz del Partido Popular sea Elías Bendodo, que es de origen judío marroquí, y las relaciones en realidad son buenas. Su Majestad Felipe VI y Moulay Mohamed VI se llevan de verdad muy bien, y hay una gran afinidad con la monarquía de los Emiratos, que también es un país aliado de Marruecos. Todos estos alegatos son puro electoralismo barato e irresponsable, y consideramos que esto se va a acabar pronto porque el mundo está cambiando geopolíticamente. Toda esta corriente islamófoba, ahora que Marruecos se convierte en un actor geopolítico reconocido por Occidente, ya no tiene sentido. Estas campañas islamófobas que ciertos intereses impulsaban van a dar paso a un nuevo escenario más pragmático.

El tema de los dos Estados en Oriente Medio y la resolución del conflicto en Palestina e Israel es la solución más pragmática, lo cual va a llevar también a que eso influya en la interpretación, en la propaganda y en las corrientes geopolíticas occidentales que ha habido hasta ahora, y eso va a significar que este vómito agitado de la islamofobia va a descender, y la relación con el mundo islámico, y especialmente con Marruecos, va a ser mucho más cordial por parte de Europa que lo que ha sido hasta ahora. Fuerzas y proyectos como el que queremos defender quieren aprovechar esta ocasión de cambio.

Respecto a Ceuta, Melilla y el Sáhara: en primer lugar, sobre el Sáhara, el Sáhara es marroquí. Esto ha sido reconocido en la resolución azul del Consejo de Seguridad de la ONU. Todos los países votaron a favor; incluso Argelia se ausentó, ni siquiera participó en la votación. Rusia y China no votaron a favor pero tampoco en contra, se abstuvieron (si no recuerdo mal), pero el resto del Consejo de Seguridad de la ONU votaron todos a favor: Reino Unido, Alemania, Francia, Estados Unidos. Por lo tanto, es un tema ya resuelto. Los dirigentes del Polisario ya se adhieren a un nuevo escenario de autonomía, eso es lo lógico. Estados Unidos considera que el Polisario es un grupo terrorista y así se le debería considerar, porque es un grupo subversivo y separatista.

Es inconcebible que en el tema del Sáhara no se entienda que el problema del Sáhara es un problema colonial por parte del colonialismo español. No se entiende cómo en el tema de Palestina algunos lo vean tan claro y, en cambio, en el tema del Sáhara no lo vean así, cuando, a nuestro modo de ver, el tema del Sáhara es un tema de colonialismo muchísimo más claro que el de Palestina con Israel —condenando, por supuesto, los excesos de limpiezas étnicas y religiosas—. Pero es un tema de colonialismo mucho más claro el del Sáhara que el del sionismo en Palestina. ¿Por qué? Porque en el caso del Sáhara fue un Estado ocupante en la época colonial, el Estado español, una ocupación por las armas con un mal llamado protectorado que incorporaba a un país extranjero el Sáhara como provincia española; eso es colonialismo puro y duro. Mientras que en el caso de Palestina, fueron unos asentamientos sionistas; algunos con voluntad de colonizar tierras, otros simplemente iban a vivir ahí, y no se puede equiparar esto a un colonialismo neto como en el caso del Sáhara.

Lo más pragmático en el caso de Israel y Palestina hubiese sido, al margen de las dos partes extremistas, llegar a un acuerdo. Y ese acuerdo en el que Marruecos quiere ser mediador es el de los dos Estados; los dos Estados es la solución más pragmática, la que ya quería Yasser Arafat y las corrientes pragmáticas, pero corrientes extremistas de los dos bandos, apoyadas por actores externos que buscan la inestabilidad, han saboteado esa solución. Sin entrar en discusiones bizantinas de quién tenía razón o quién no, en política hay que ser pragmáticos y buscar soluciones y no problemas. In el caso del Sáhara es meridianamente claro que fue un hecho colonial español, y Marruecos fue, con la gloriosa Marcha Verde, quien liberó al Sáhara de ese yugo colonial. Lo hicieron hermanos musulmanes liberando a otros hermanos de sangre marroquí. Las tribus del Sáhara habían jurado históricamente lealtad al Sultán marroquí. Por lo tanto, la marroquinidad del Sáhara, no sólo desde los pactos actuales de la alta política, es un hecho incuestionable, sino desde su historicidad: el Sáhara es marroquí sin lugar a dudas.

Además, los marroquíes que participaron en la Marcha Verde liberando al Sáhara son saharauis de pleno derecho, nadie tiene derecho a expulsarles del Sáhara, eso sería un etnicidio. La tierra no es sólo de su poblador autóctono o tribal por sangre, sino de quien la habita y la trabaja. Esos ciudadanos marroquíes que viven en el Sáhara y que lo liberaron son tan saharauis como los demás. Además, la población del Sáhara ha votado a favor de las constituciones marroquíes y en los referéndums constitucionales de la monarquía. El tema está resuelto y es meridianamente claro, a pesar de que algunos, en vano, quieren agitar polémicas y distorsiones de la realidad.

Respecto a Ceuta y Melilla, Ceuta y Melilla fue un hecho colonial pasado por parte de Portugal y de España. Sin entrar en cuestiones bizantinas de quién la pobló primero, yo, en principio, no cuestiono la soberanía española de esos dos territorios, puesto que en los referéndums los pobladores de Ceuta y Melilla votaron que sí, aplicando el mismo criterio que en el caso del Sáhara: votaron que sí al referéndum constitucional español, y mayormente la gente de Ceuta y Melilla quiere seguir permaneciendo en España. En ese sentido, no cuestiono la soberanía española de Ceuta y Melilla.

Ahora bien, sí que es verdad que hubo un hecho colonial en el pasado a resolver. Y por otro lado, sin entrar en cuestionamientos de soberanía, ni en cuestiones bizantinas de quién tiene razón o quién no (donde todas las partes pueden tener sus argumentos), lo que sí está claro es que se le ha de dar algún tipo de solución geopolítica a esos dos enclaves, en el marco de una solución quizá conjunta con Gibraltar; una solución pragmática que responda a una relación de buena vecindad. Porque, siendo francos, a España Ceuta y Melilla no le aportan nada, son un lastre económico para España, sólo le suponen gasto; España no tiene ningún interés económico en mantener esas dos plazas de soberanía. Marruecos en realidad tampoco tiene un interés económico directo inmediato, porque recibe fondos de la Unión Europea por el control fronterizo y migratorio, por lo que económicamente a Marruecos tampoco le saldría tan rentable la entrega inmediata. Ahora bien, simbólicamente, sí que sería muy interesante llegar a un acuerdo a través de pactos y no de unilateralismos entre los dos Estados amigos y vecinos, buscando fórmulas que pudieran llevar el asunto a una mejor vecindad, como por ejemplo una cosoberanía o una fórmula de ciudad-estado.

Dicho esto, creo que no hay que entrar en cuestiones bizantinas sino buscar lo que favorezca la buena relación entre los dos Reinos. Muchas gracias.

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