La guerra entre el eje estadounidense-israelí e Irán entra en su cuarta semana sin visos de tregua en pleno inicio del Ramadán y el Nowruz.
La escalada bélica en la región ha alcanzado un nuevo y peligroso punto de inflexión este viernes. Irán ha lanzado un ataque directo contra una refinería de petróleo en Kuwait, elevando la tensión energética a niveles críticos. Simultáneamente, las fuerzas israelíes han confirmado la muerte del portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní, en lo que representa un golpe estratégico dentro de la ofensiva conjunta con Estados Unidos contra Teherán.
Crisis energética global tras los ataques a Qatar
Este nuevo frente se abre apenas un día después de que Irán respondiera a las presiones internacionales con un ataque sobre territorio catarí. Dicha acción ha provocado daños estructurales que, según los expertos, causarán una escasez global de gas natural durante los próximos años. Por su parte, Israel se ha comprometido a evitar nuevos ataques contra el yacimiento iraní de South Pars, intentando contener una catástrofe mayor en el suministro.
Unas festividades marcadas por la guerra
Mientras el mundo musulmán comienza hoy las celebraciones del Eid al-Fitr y la población iraní conmemora el Nowruz (el Año Nuevo persa), la esperanza de una resolución rápida del conflicto se desvanece. A las puertas de cumplirse la cuarta semana de hostilidades, la falta de señales diplomáticas sugiere que el enfrentamiento está lejos de concluir, sumiendo a la economía y la seguridad mundial en una incertidumbre sin precedentes.