El joven centrocampista marroquí se convirtió en el segundo futbolista más joven de la historia en disputar unos cuartos de final de un Mundial, solo por detrás de Pelé
Ayyoub Bouaddi continúa escribiendo una historia especial con la selección de Marruecos. El centrocampista de 18 años fue una de las grandes revelaciones de los Leones del Atlas durante el Mundial de 2026 y su nombre ha vuelto a situarse en el foco internacional después de recibir el reconocimiento público de Gianni Infantino.
El presidente de la FIFA compartió una publicación en sus redes sociales para destacar el logro del joven futbolista, que se convirtió en uno de los protagonistas de la histórica participación marroquí en la Copa del Mundo.
Bouaddi disputó los cuartos de final ante Francia con apenas 18 años y 280 días, convirtiéndose en el segundo jugador más joven de la historia en participar en esta ronda de un Mundial. El único futbolista que lo hizo a una edad inferior fue Pelé, que disputó los cuartos de final de Suecia 1958 con 17 años y 239 días.
La comparación no es menor. Pelé terminó marcando el gol que dio a Brasil el triunfo ante Gales en aquellos cuartos de final y posteriormente se proclamó campeón del mundo. Bouaddi, por su parte, afrontó el duelo ante Francia como una de las grandes apuestas de futuro del fútbol marroquí.
Una elección que cambió su carrera
Nacido en Francia y formado futbolísticamente en el Lille, Bouaddi decidió representar a Marruecos después de haber pasado por las categorías inferiores de la selección francesa.
La FIFA autorizó oficialmente el cambio de nacionalidad deportiva en mayo de 2026, permitiéndole representar a los Leones del Atlas.
Su decisión terminó teniendo una recompensa inmediata. Mohamed Ouahbi incluyó al joven centrocampista en la convocatoria mundialista y Bouaddi respondió sobre el terreno de juego con una madurez impropia de su edad.
En su debut mundialista ante Brasil dejó una de las primeras grandes actuaciones del torneo, completando 60 de sus 66 pases y alcanzando un 91% de precisión, además de acertar sus 16 envíos en el último tercio del campo.
De promesa a realidad
La aparición de Bouaddi en el Mundial confirma la apuesta de Marruecos por una nueva generación de futbolistas jóvenes con raíces internacionales.
El centrocampista del Lille ya había debutado como profesional con apenas 16 años y se había convertido en una de las grandes promesas del fútbol francés. Ahora su crecimiento se produce vestido de rojo y verde y bajo los focos de una selección que ha conseguido instalarse entre las grandes potencias del fútbol mundial.
El mensaje de Infantino supone otro reconocimiento para un jugador que, con solo 18 años, ya ha conseguido algo que muy pocos futbolistas pueden contar: disputar unos cuartos de final de un Mundial y hacerlo únicamente por detrás de Pelé en la lista histórica de precocidad.
Y para Marruecos, Bouaddi representa mucho más que un récord. Es una de las caras de la generación que deberá intentar mantener a los Leones del Atlas entre la élite mundial durante los próximos años.