El Ministerio considera que expresiones como "cazar" o "invasión" deshumanizan a los migrantes y podrían constituir un delito de odio.
El Ministerio de Igualdad, a través de la Dirección General para la Igualdad de Trato y No Discriminación y contra el Racismo, ha remitido un oficio a la Fiscalía para que investigue si las recientes declaraciones de José María Figaredo, secretario general del grupo parlamentario Vox en el Congreso, son constitutivas de un delito de odio tipificado en el artículo 510 del Código Penal.
La iniciativa gubernamental surge tras varias intervenciones en medios de comunicación donde el diputado se refirió a los migrantes llegados a Ceuta utilizando términos como “invasión” y haciendo llamamientos explícitos a “cazarlos uno a uno”. Según el escrito presentado este lunes, estas manifestaciones trascienden la legítima crítica política o el debate sobre el control fronterizo, situándose en el ámbito de la deshumanización y la incitación a la hostilidad.
Apelación a la violencia y medidas de protección
El documento elaborado por el departamento que dirige Ana Redondo enfatiza que la equiparación de seres humanos con presas o capturas representa una “apelación a la persecución y a la violencia física”. Asimismo, Igualdad remarca que la difusión mediática de estas expresiones amplifica su capacidad de generar un clima de confrontación y odio hacia colectivos vulnerables.
Como parte de las actuaciones, el Ministerio ha trasladado toda la documentación a la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, órgano competente para prestar asistencia a las víctimas e impulsar, si procede, acciones legales adicionales.
Desde la dirección del Ministerio se ha subrayado que la libertad de expresión no puede emplearse como pretexto para legitimar el racismo ni para traspasar los límites que garantizan la convivencia democrática.