La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de una niña de tres años y su padre, de 40, cuyos cuerpos fueron encontrados sin vida en la madrugada de este sábado en una vivienda de Torrevieja (Alicante). Todo apunta a que el hombre habría asesinado a la menor antes de quitarse la vida, en lo que las autoridades investigan como un posible crimen de violencia vicaria.
Fue la madre de la pequeña quien dio la voz de alarma. Sobre la noche del viernes, la mujer, de 36 años, se presentó en el cuartel de la Guardia Civil para denunciar que llevaba horas intentando comunicarse con su expareja, que tenía a la niña en su poder, sin obtener respuesta. En su declaración, la madre relató que había sufrido maltrato durante la relación y que el hombre la había amenazado en reiteradas ocasiones con acabar con la vida de su hija si ella no rompía su vínculo sentimental con otra persona.
Los agentes se trasladaron de inmediato al domicilio del investigado y, al acceder al sótano de la vivienda, se encontraron con los dos cuerpos colgados. La madre, que sufrió una crisis de ansiedad tras conocer el desenlace, fue atendida en el hospital de Torrevieja.
La investigación ha quedado en manos del Equipo Mujer Menor de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Alicante, que trabaja con la hipótesis de un homicidio en el contexto de violencia vicaria seguido del suicidio del presunto agresor.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha expresado su conmoción a través de su cuenta en X, donde calificó lo ocurrido como "terrorismo insoportable" y envió un mensaje de apoyo a los familiares y allegados de la víctima.