La escalada de tensión en Oriente Próximo ha situado a las fuerzas armadas españolas en el epicentro de una operatividad defensiva sin precedentes. Según ha confirmado la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante una visita al Mando de Artillería Antiaérea, la coordinación entre los aliados de la OTAN ha permitido neutralizar parte de la "enorme capacidad misilística" de Irán. El episodio más significativo ha sido el derribo de misiles iraníes en Turquía por parte del destructor estadounidense Oscar Austin, una operación ejecutada gracias a la información crítica proporcionada por la batería Patriot que España mantiene desplegada en la base de Incirlik.
En este enclave estratégico, situado a pocos kilómetros de la ciudad turca de Adana, operan a diario 150 militares españoles en condiciones de máxima alerta. La base de Incirlik, sede del Ala 10 de la Fuerza Aérea estadounidense y bajo mando turco, se ha convertido en un objetivo prioritario de los proyectiles de Teherán. Aunque recientemente ha trascendido el derribo de tres misiles específicos, Robles ha advertido de que la realidad es mucho más compleja: "Los lanzamientos son diarios", afirmó la ministra, describiendo un escenario donde el nivel de disparos es "muy elevado" y obliga a los efectivos españoles a trabajar las 24 horas del día para evitar que la situación se enquiste.
Este entramado defensivo tiene uno de sus pilares en la Base Naval de Rota (Cádiz). El Oscar Austin, un destructor de la clase Arleigh Burke, se incorporó a este muelle en octubre de 2024 como el quinto de los seis buques previstos tras el acuerdo firmado entre Robles y la embajadora Julissa Reynoso. Desde Rota, dos destructores partieron hacia el Mediterráneo Oriental antes del inicio de la operación "Furia Épica" el pasado día 28, mientras que la base de Morón ha registrado un movimiento incesante de aviones cisterna para el reabastecimiento en vuelo. A pesar de que el Gobierno español ha subrayado su rechazo a participar directamente en este conflicto, la infraestructura en suelo nacional y el despliegue en Turquía —reforzado por baterías de otros países y buques antiaéreos— resultan hoy indispensables.
En el plano político, la ministra se mostró especialmente crítica con la administración de Donald Trump, a quien acusó directamente de haber arrastrado a la comunidad internacional a una "guerra que no tiene ningún sentido". Robles exigió el fin inmediato de las hostilidades, advirtiendo de que cualquier acción que no favorezca la desescalada representa una "gran preocupación" para la seguridad global. No obstante, ante los rumores sobre una posible retirada de las fuerzas de Estados Unidos de las bases españolas, la titular de Defensa fue tajante al asegurar que es un escenario que "no se contempla" y del cual "no existe ninguna constancia".