El líder del PP vincula la vuelta de Juan Carlos I a su papel en el golpe de Estado, mientras las reacciones políticas se dividen entre el reconocimiento histórico y el rechazo por sus "errores innegables
Madrid - 26 feb 2026
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha solicitado este jueves el regreso a España del rey emérito Juan Carlos I, aprovechando la reciente desclasificación de los documentos del intento de golpe de Estado del 23-F. En un mensaje publicado en la red social X, Feijóo argumentó que "quien contribuyó a sostener nuestra democracia debiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país".
La petición del jefe de la oposición se produce un día después de que el Consejo de Ministros aprobara la desclasificación de 153 unidades documentales relativas a la asonada militar del 23 de febrero de 1981, unos archivos que, según Feijóo, "deben reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado".
El papel del rey durante el 23-F
Los documentos desclasificados, ya disponibles para consulta pública, confirman el compromiso del entonces monarca con el orden constitucional y detallan su actuación para frenar la sublevación. Entre las revelaciones más significativas figuran las órdenes directas que Juan Carlos I transmitió a altos mandos militares, como al teniente general Milans del Bosch, a quien exigió que retirara los tanques de las calles de Valencia.
"Ni voy a abdicar ni me voy de España. Quien se subleve, está dispuesto a provocar una nueva guerra civil", llegó a advertir el monarca, según consta en la documentación desclasificada.
Los archivos también revelan una conversación "muy tensa" con el general Alfonso Armada, a quien ordenó permanecer en su puesto y no acudir a la Zarzuela. Asimismo, un manuscrito anónimo encontrado entre los documentos señala como un error de los golpistas no haber neutralizado al "Borbón", a quien consideraban "un objetivo a batir y anular" por su defensa de la legalidad.
"Errores innegables" versus papel histórico
En su declaración, Feijóo reconoció explícitamente que el rey emérito "ha reconocido errores innegables en su trayectoria", en referencia a las revelaciones sobre su fortuna en el extranjero y su relación con comisiones irregulares que motivaron su salida de España en agosto de 2020. Sin embargo, el líder popular considera que estos aspectos no deberían eclipsar su contribución a la democracia española en momentos críticos.
"Sería deseable que pudiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país", afirmó Feijóo, abriendo así el debate sobre la posible vuelta de quien fuera jefe del Estado durante 39 años.
Reacciones políticas encontradas
La petición de Feijóo y la propia desclasificación de los documentos han generado una inmediata división de opiniones en el arco parlamentario.
El presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, celebró que con estos documentos hayan muerto las "teorías de conspiración" contra Juan Carlos I, aunque matizó que "las veleidades personales de los protagonistas" son una cuestión distinta que debe ser juzgada por separado.
En el extremo opuesto, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, se mostró radicalmente contrario con un contundente mensaje: "Los delincuentes, mejor fuera que dentro". Por su parte, el portavoz de IU, Enrique Santiago (Sumar), denunció una "operación de blanqueo" de la figura del rey emérito y cuestionó la autenticidad de algunos documentos recién desclasificados.
El BNG, a través de su portavoz Néstor Rego, pidió una desclasificación total y recordó que, más allá de su actuación durante el 23-F, Juan Carlos I tiene otras "cuentas pendientes con la justicia" por las que no ha "rendido cuentas" ante los españoles.
Un debate que enfrenta memoria histórica y actualidad judicial
La controversia refleja la compleja valoración que merece la figura del rey emérito en la sociedad española: por un lado, su papel clave en la transición y en la defensa de la democracia frente al intento golpista; por otro, las investigaciones judiciales sobre su fortuna en el extranjero y las presuntas irregularidades fiscales que motivaron su salida de España y su actual residencia en Abu Dabi.
Mientras Feijóo apela a la reconciliación y al reconocimiento histórico, los partidos de izquierda y las formaciones independentistas anteponen las causas judiciales abiertas y los "errores" reconocidos por el propio Juan Carlos I como argumentos suficientes para mantenerlo alejado de la vida pública y del territorio nacional.
La desclasificación de los papeles del 23-F ha servido así para reabrir, una vez más, el debate sobre el lugar que debe ocupar el rey emérito en la memoria colectiva de los españoles y, de forma más concreta, sobre si debe o no regresar a España en la última etapa de su vida.