Un gol agónico de Ferran Torres en el tiempo extra desata la locura y borda la segunda estrella en el pecho de la Selección Española.
España es, por segunda vez en su historia, campeona del mundo tras conquistar el Mundial 2026. En una final épica que ya es parte de la historia grande del fútbol, el conjunto español logró imponerse por 1-0 a una combativa Selección Argentina en un partido de infarto que tuvo que decidirse en la prórroga.
La selección española controló el ritmo del partido de forma absoluta, adueñándose de la posesión y generando múltiples ocasiones. Sin embargo, se topó con una muralla en el arco albiceleste: el guardameta Emiliano 'Dibu' Martínez se lució con intervenciones milagrosas que mantuvieron con vida a Argentina y forzaron el tiempo extra tras un empate sin goles en los 90 minutos reglamentarios.
El minuto de la gloria eterna
Cuando las fuerzas escaseaban y los penaltis parecían el destino inevitable, llegó la jugada que cambió el rumbo de la historia:
Minuto 106 (Prórroga): Tras un rebote concedido por la férrea defensa argentina dentro del área, el delantero del FC Barcelona, Ferran Torres, aprovechó el balón suelto con un instinto letal y sacó un remate fulminante que batió por fin a Martínez, desatando la euforia total en el banquillo español y en las gradas.
Con el pitido final, tras aguantar los últimos embates de una Argentina que terminó con diez hombres por la expulsión de Enzo Fernández, la locura se apoderó de los jugadores. Las calles de España se han teñido de rojo y gualda para celebrar un hito que sitúa a esta brillante generación en el Olimpo del fútbol, sumando esta estrella a la histórica conseguida en Sudáfrica 2010. ¡Enhorabuena, campeones del mundo!