La Embajada de Estados Unidos en Madrid y su consulado en Barcelona han emitido una alerta a sus ciudadanos sobre las manifestaciones convocadas mañana sábado en toda España contra la guerra en Irán. Aunque los organizadores aseguran que serán pacíficas, las autoridades estadounidenses advierten que «pueden acabar provocando confrontaciones», e instan a extremar precauciones: evitar concentraciones, seguir los medios locales, estar preparados para cambios de planes y mantener vigilancia sobre el entorno.
Una convocatoria con amplio respaldo cultural y político
La plataforma Parar la Guerra ha convocado cerca de 150 concentraciones en España, incluyendo alrededor de 20 en la Comunidad de Madrid y varias en Cataluña. La convocatoria cuenta con el apoyo de personalidades del mundo de la cultura, el cine, la música y la literatura, así como de dirigentes políticos y sindicales:
- Políticos socialistas: Diego López Garrido, Rafael Estrella, y la exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.
- Sindicatos: Pepe Álvarez (UGT) y Unai Sordo (CCOO).
- Artistas y creadores: Miguel Ríos, Joan Manuel Serrat, Emilio Martínez Lázaro, Charo López, Juan Echanove y el teólogo Juan Tamayo, entre otros.
En Madrid se espera la presencia de directores y actores como Javier Fesser, Lluis Pasqual, Ángel Ruiz, Daniel Calparsoro, Benito Zambrano, Inés París y Joaquín Oristrell, así como figuras políticas de relevancia, entre ellas Cristina Narbona, Josep Borrell e Irene Hernández de Sumar.
Las manifestaciones principales se celebrarán en la Plaza Juan Goytisolo (Madrid) y en el Pla de la Seu, frente a la Catedral de Barcelona, ambas programadas para las 12 del mediodía.
La alerta y la posible confusión
Los organizadores de Parar la Guerra han reiterado que todas sus manifestaciones serán pacíficas y que respetarán los símbolos y organismos estadounidenses, sin intención de acercarse a la Embajada en Madrid. No obstante, señalan que la alerta de Estados Unidos podría estar vinculada a otra convocatoria que circula por redes sociales, que sí propone marchar hacia la Embajada desde la Plaza Alonso Martínez a la misma hora.
Entre precaución y pacifismo
Este episodio refleja un contraste entre la intención pacífica de los organizadores y la cautela de las autoridades estadounidenses. La tensión surge de la posibilidad de que otras convocatorias independientes puedan alterar la calma prevista, poniendo a prueba la coordinación y la seguridad en espacios públicos. El seguimiento de estas manifestaciones será clave para evaluar si las medidas preventivas se justifican o si, como aseguran los organizadores, se trata de un ejercicio de protesta no violenta.