En el marco de la cobertura mediática de las grandes citas deportivas, la prensa trasciende con frecuencia la mera narración de los hechos para reconfigurarlos según líneas editoriales orientadas al público local. El último ejemplo de este encuadre Periodístico (Media Framing) lo ha protagonizado el diario AS tras las declaraciones del capitán de la selección francesa, Kylian Mbappé, a propósito de la eliminación de su equipo frente a España por 0-2. Durante sus declaraciones al citado medio, el delantero galo ofreció una lectura estrictamente técnica y basada en la autocrítica interna de "Les Bleus", explicando que el principal desajuste táctico residió en la falta de disciplina y cobertura en el centro del campo, lo que permitió a la dupla formada por Rodri y Fabián Ruiz generar superioridades constantes (3 contra 2) y circular el balón con total comodidad, sumado a una menor precisión técnica en la fase de transición. Sin embargo, la cabecera madrileña optó por enmarcar este análisis deportivo mediante un titular de alto impacto: "Mbappé no se esconde: el motivo por el que España eliminó a Francia", transformando una evaluación de deficiencias estructurales en un supuesto "acto de capitulación" e inclinación absoluta ante la superioridad de "La Roja", en una maniobra orientada a complacer la narrativa futbolística local y moldear la imagen del atacante francés ante la afición española.
Este manejo mediático de las palabras de Mbappé no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la constante fiscalización a la que está sometida su figura tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. La tentativa de alinearlo con la narrativa deportiva hegemónica coincide con los esfuerzos del propio jugador por preservar su autonomía y distanciar su imagen de cualquier instrumentalización ideológica. Esta postura quedó patente recientemente cuando el delantero y varios de sus compañeros declinaron exhibir en sus camisetas el mensaje de apoyo a la ciudad de Ceuta previo a un encuentro, eludiendo así quedar atrapados en tensiones de índole política. En declaraciones posteriores, Mbappé aclaró su posición trasladando su solidaridad hacia los habitantes de Ceuta, pero rehusando establecer jerarquías en el sufrimiento humano o priorizar a unas víctimas sobre otras, visibilizando del mismo modo su empatía con las personas migrantes y los colectivos más vulnerables que pierden la vida en situaciones extremas. Con ello, el internacional francés reafirma una línea de actuación centrada en eludir la manipulación política y resistir los sesgos del encuadre mediático, ya sea en el plano estrictamente deportivo o en el debate público.