El Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha inadmitido el recurso de amparo presentado por el Gobierno de España, cerrando de forma definitiva la última vía legal que le quedaba a Madrid en los tribunales norteamericanos para bloquear la ejecución de los laudos arbitrales millonarios que le obligan a indemnizar a inversores internacionales afectados por los recortes a las energías renovables.
Con esta decisión, el Alto Tribunal ratifica la sentencia previa dictada por el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia. Dicho fallo judicial estipulaba que España no puede ampararse en la Ley de Inmunidades Soberanas Extranjeras (Foreign Sovereign Immunities Act o FSIA) para eludir los compromisos de arbitraje internacional asumidos bajo el Tratado de la Carta de la Energía.
Washington respalda a los fondos de inversión
La determinación del Supremo se ha alineado estrictamente con la recomendación formal emitida meses atrás por la Administración estadounidense. El Gobierno de EE. UU. ya había instado al tribunal a desestimar la petición española, argumentando que no existe inmunidad soberana que valga frente a compromisos de arbitraje comercial internacional aceptados voluntariamente.
A pesar de que España contó con el apoyo legal de la Comisión Europea y de países como Polonia, Rumanía y Bulgaria —quienes presentaron escritos de Amicus Curiae defendiendo que el derecho de la Unión Europea prohíbe los arbitrajes intracomunitarios—, la justicia estadounidense ha priorizado la validez de los tratados internacionales bajo su propia legislación.
Vía libre para el embargo de activos españoles
Esta resolución representa una victoria decisiva para los fondos y empresas acreedoras, entre las que destacan Blasket Renewable Investments, NextEra o 9REN. En su conjunto, la factura que estos fondos reclaman a España supera ya los 2.300 millones de euros debido al impago acumulado de los laudos derivados de la reforma energética con efectos retroactivos aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2013.
Al agotarse el principal escudo procesal que protegía los bienes del Estado español en territorio estadounidense, los demandantes tienen ahora vía libre para acelerar los procedimientos de ejecución forzosa. Esto abre la puerta a un escenario inminente de intentos de embargo contra activos comerciales o financieros de titularidad estatal en EE. UU.Hasta la fecha, los acreedores no han logrado confiscar ningún bien de la Corona o del Estado en suelo norteamericano. Recientemente, un juez federal de Columbia blindó a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de los intentos de embargo de Blasket, al dictaminar que la federación y la selección nacional no actúan como un brazo político (alter ego) del Gobierno de España. Sin embargo, tras el histórico fallo del Supremo, la presión asfixiante sobre los bienes del país en el extranjero alcanzará niveles inéditos.