La Junta de Andalucía ha decretado de madrugada la activación de la fase de emergencia (situación operativa 1) del Plan ante el Riesgo Sísmico, tras el fuerte terremoto de magnitud 5.0 registrado a la 1:04 horas con epicentro en el municipio granadino de Alhendín y a tan solo 2 kilómetros de profundidad.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ajustó al alza la medición inicial del temblor, fijándola en 5.0 grados frente a los 4.8 informados en un primer momento. Minutos después de la sacudida principal, la zona registró una réplica de magnitud 2.6 centrada en la vecina localidad de Gójar, continuando una secuencia de microsismos detectada durante las jornadas previas.
La escasa profundidad del hipocentro incrementó la virulencia con la que se sintió el movimiento telúrico, desencadenando más de 80 llamadas al servicio de emergencias 112 de Andalucía. El consejero de Presidencia, Antonio Sanz, confirmó que la alerta ciudadana se extendió rápidamente por casi la totalidad de la comunidad autónoma, recibiéndose avisos desde todas las provincias andaluzas con la excepción de Huelva y Cádiz.
Pese a la intensidad del fenómeno, las autoridades no han reportado daños personales. Las consecuencias materiales se han concentrado principalmente en el área metropolitana de Granada y municipios limítrofes como Armilla, donde se han contabilizado desprendimientos de mampostería, grietas en estructuras y caídas de elementos de fachadas y tejados. En numerosos puntos de la geografía andaluza, la población notificó vibraciones intensas en mobiliario, puertas y ventanas.
Los servicios de emergencia y efectivos de protección civil mantienen el dispositivo de supervisión desplegado para evaluar la magnitud total de los desperfectos e intervenir ante posibles incidencias.