El exministro peruano Rodríguez Mackay analiza la guerra con Irán, el papel de EE. UU. y la posición internacional de Marruecos
Assahifa | Barcelona
14:43 Et March 16, 2026
En esta entrevista exclusiva con Assahifa, el jurista peruano y exministro de Relaciones Exteriores de Perú, Miguel Ángel Rodríguez Mackay, analiza los principales desafíos geopolíticos del momento, desde la guerra en Oriente Medio y la estrategia internacional de Estados Unidos hasta sus repercusiones en otras regiones del mundo. Con una amplia trayectoria en el ámbito del derecho internacional y la diplomacia, el exjefe de la diplomacia peruana ofrece su visión sobre la evolución del orden global y el papel de las grandes potencias en el actual escenario internacional
.A lo largo de la conversación, Rodríguez Mackay aborda también la posición de Marruecos en la política internacional, las dinámicas del conflicto del Sáhara Occidental y el papel de Argelia en el Magreb, además de reflexionar sobre la política exterior de España y la evolución de las relaciones diplomáticas entre Perú y Marruecos a partir de su experiencia durante su gestión al frente de la Cancillería peruana en 2022.
1. Señor Rodríguez MacKay, dado que estamos viviendo una nueva guerra en Oriente Medio, liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha causado graves daños a los países del Golfo, principales fuentes de energía, ¿hacia dónde cree usted que se dirige el mundo? ¿Volveremos a un estado de caos similar al existente antes de la Segunda Guerra Mundial, especialmente considerando que la guerra entre Rusia y Ucrania aún no ha terminado?
Le agradezco la pregunta porque me permite responder sin apasionamientos coyunturales, que veo abundan en las redes. Lo haré desde una óptica objetiva propia de la ciencia de las relaciones internacionales, que es la manera más sensata para comprender por dónde va el mundo. Estoy persuadido que Estados Unidos de América tiene muy claro qué está buscando y qué está queriendo, a la luz de los conflictos desatados en diversas partes del mundo y no como dicen que no se sabe, por ejemplo, que persigue en la guerra contra Irán.
El objetivo de Estados Unidos es recuperar el liderazgo único y unilateral del espacio vital global, es decir, que vuelva a emerger el denominado mundo unipolar donde EE.UU. domine no solamente en el campo militar o tecnológico o hasta ideológico, sino, que Washington tenga el poder de la economía mundial.
EE.UU. quiere volver a recuperar su supremacía en los diversos espacios de influencia en el mundo con recursos que definen la base del poder mundial y se vale de sus instrumentos de mayor poder como el tecnológico y el militar, para conseguirlo. Es puro Destino Manifiesto en el siglo XXI y por eso no desean competencia alguna y por eso, además, harán cualquier cosa para que China no lo alcance.
Estados Unidos no quiere saber nada del mundo multipolar y mucho menos del mundo bipolar. La manera para conseguirlo es recuperar el control de espacios históricamente bajo su área geopolítica de influencia y lo está haciendo, y allí está el caso de Venezuela, y lo que se viene para los casos de Cuba y Nicaragua por hablarle de América Latina. A Trump no le interesa una guerra mundial. Es todo lo contrario. Quiere apagar todos los focos de conflictos y controversias que existen en el mundo. Eso les da autoridad, liderazgo y prestigio. Por eso quieren acabar que acabe la guerra en Europa del Este y buscan que el mundo entre en un contexto de normalización como el que pretende para el Medio Oriente.
Washington sabe que con solamente discursos no lo va a conseguir ante la persistencia de posturas radicales o frontales que puedan poner en riesgo su poder mundial o la paz planetaria y por eso se han decidido puntualmente por acabar con el régimen teocrático de Irán.
Los países del Golfo están padeciendo las consecuencias de su acercamiento a Israel, y por ende, a Estados Unidos en la idea de lograr la normalización de sus relaciones políticas que se había emprendido con los Acuerdos de Abraham. Irán hizo todo lo que pudo para frustrarlos y se valió de Hamás que atacó Israel en octubre de 2023, para conseguirlo. No creo que sea por un tema religioso, es decir, porque la mayoría de los países del Golfo Pérsico son sunitas mientras que en Irán son chiitas.
Conseguir liquidar los conflictos y solucionar los problemas en diversas partes del mundo, permitirá a Estados Unidos una legitimación mundial, nunca antes concebida. El mundo cuenta con las Naciones Unidas y una vez apagado los conflictos en el mundo corresponderá empoderar a la ONU. No hay foro político mundial con mayor legitimación universal que las Naciones Unidas y Estados Unidos lo sabe.
Más allá de sus vulnerabilidades, la ONU sigue cumpliendo el propósito central de las Naciones Unidas que es mantenimiento de la paz mundial, algo que la Liga de las Naciones o Sociedad de Naciones fue incapaz de conservar.
2. ¿Considera usted que la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos contribuyó a generar “este caos improductivo” en el mundo al adoptar la postura israelí, o cree que la guerra contra Irán era necesaria para limitar el papel de Teherán, que alimenta su política de apoyo a milicias en la región para servir sus intereses geopolíticos?
Aunque estoy de acuerdo en que Donald Trump es un personaje excéntrico y hasta que se ha ganado animadversiones por su carácter y posturas irreverentes, creo lo contrario, es decir, veo a Trump decidido en lo que se ha propuesto para su país pues como ninguno de los presidentes estadounidenses de los últimos tiempos, prioriza los intereses de su país, trayendo al presente la idea de la gran nación americana con que se construyó el país durante todo el siglo XIX, principalmente. Ellos estuvieron preparándose en ese siglo para ser la superpotencia en el siguiente. No veo a Trump como un mandatario adicto al desorden mundial como pretender sostener algunos.
Lo que pasa es que rompe esquemas, que a otros actores internacionales en ascenso como China no les gusta. ¿Se imagina usted el poder que podría conseguir Estados Unidos si logra derrocar al régimen iraní?. No se trata solamente del petróleo, que por supuesto ya es bastante. Israel es aliado más que estratégico de los Estados Unidos y en general de occidente. Mientras Estados Unidos tenga enorme poder Israel estará bien, y aunque no debería serlo así, esa es la verdad que ahora debe aceptarse. La idea que el Medio Oriente pueda solventarse con un statu quo dominado por la tolerancia, y ello significa que no creo en la paz absoluta sino en la de una relación armoniosa y llevadera entre el mundo árabe o si prefiere el islámico, para incluir a Irán, con el Estado de Israel, es lo que realmente pretende Estados Unidos, permitiéndoles liderazgo, sin duda alguna. Mirando la amenaza de las posturas extremistas, que son un riesgo completo para la estabilidad, Israel debería preocuparse por vivir seguro y esa es una tarea que sigue pendiente pues Irán considera la extinción del Estado de Israel como un imaginario nacional y eso no es parte de lo tolerable y de lo armonioso que se quiere para esa región del mundo.
El régimen de Irán no ha permitido una convivencia aceptable. Si Trump quiere realmente un clímax de paz para el Medio Oriente, entonces, deberá buscarse una solución completa, total y definitiva al asunto de Palestina, el de mayor sensibilidad en el Medio Oriente. Israel y Estados Unidos deberán considerarlo como el problema de mayor impacto en el mundo árabe y del mundo islámico, que seguiré diciendo que no es un tema religioso sino dominantemente de territorios. Es verdad también que Irán ha usado este asunto para su empoderamiento en el Medio Oriente, que fue en ascenso luego de la caída de Sadam Hussein en 2003, y no estoy diciendo que esté mal que fuera defenestrado el presidente de Irak. Lo que digo es que Irán se valió de la debilidad interna de Irak, una vez caído el dictador sunita iraquí, para convertirla en el momento de su fortaleza, y por eso suministró todos los apoyos a tono de inversión sobre Hezbolá, Hamás y los Hutíes, para crear un contexto de desestabilización en el que Israel poco ayudó con sus reacciones desproporcionadas, principalmente en Gaza. A la luz de todo lo sucedido con la masacre de 1200 judíos por Hamás y la brutal respuesta de Israel que causó la muerte de más de 65 mil palestinos, es que Estados Unidos creyó que no había más camino que la guerra contra Irán, donde el programa nuclear sin que fuera un pretexto o una seria amenaza por la manifiesta reticencia iraní para firmarlo, nunca fue el objetivo final del gobierno de Trump.
Donald J. Trump, presidente de Estados Unidos y figura central en la política internacional actual
”Estados Unidos busca recuperar el liderazgo unipolar del sistema internacional y evitar cualquier competencia estratégica.”
3. En su análisis publicado en el periódico Expreso, destacó lo que consideró el “inteligente diplomático” de Marruecos en su manejo de la guerra que estalló en Oriente Medio. ¿Podría explicar los factores clave que, según su experiencia, permitieron a Marruecos fortalecer su posición internacional en un contexto complejo como la crisis de la guerra en Irán?
Fíjese. Si acaso hay un país del mundo árabe que ha podido solventar una de las más importantes y sólidas vinculaciones con Estados Unidos, ese país es Marruecos. Muchos podrían estar pensando en alguno de los países del Golfo Pérsico, como por ejemplo, Arabia Saudita, por el tema del petróleo, pero creo que Marruecos ha tenido una postura de mucho equilibrio. Le reitero que Marruecos fue entre los primeros que adoptó una postura abierta y de convergencia para con los Acuerdos de Abraham, normalizando sus relaciones con Israel.
Rabat ha sido un referente al cual el propio Estados Unidos ha visto como punto de partida para sus estrategias para con los países árabes. De hecho, Marruecos ha afrontado el problema del Sahara Occidental en base a la historia y el derecho, y no con atentados ni extremismos, siempre creyendo que el marco para su solución es la Organización de las Naciones Unidas, lo que ha acrecentado su credibilidad. Esa conducta internacional de ponderación en un asunto que nunca debió merecer tantos años de disputas, y sin perder los papeles, le dio prestigio y reconocimiento a su rey, Mohamed VI, a su diplomacia y a su pueblo. Hoy Marruecos es un país con un rol protagónico y lo acabamos de ver saliendo al frente y en favor de los países del Golfo que fueron y siguen siendo atacados por Irán. Lo hizo incluso antes que la propia Liga Árabe y que la Unión Africana. Añada el facto de su crecimiento económico, que lo convierte en uno de los dos más prósperos de África, si acaso no es el más próspero, lo que constituye un factor fundamental. Es de lejos uno de los países africanos y árabes con mayor desarrollo en infraestructura y viene demostrando un desarrollo geopolítico relevante, mirando sus virtudes portuarias atlánticas y mediterráneas. Y hacia adentro es concebido como un país con una monarquía constitucional justa y equilibrada.
Esta foto real del país no me quepa la menor duda que Estados Unidos, conociéndola, se ha visto identificado con su coherencia y por eso es que Estados Unidos participa decididamente y con gran protagonismo en el proceso de negociaciones que se viene realizando a partir de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, siempre en el marco de la ONU, que es el de la mayor legitimación planetaria. La guerra de Irán, entonces, ha mostrado a un Marruecos, más allá de encontrarse en el lado occidental del norte de África y por tanto, discretamente distante del Medio Oriente, pues totalmente proactivo en favor de la paz, y tomando cuerpo solidario, sin pensarlo dos veces, por los intereses los pueblos árabes hermanos, ganándose su respeto y reconocimiento.
4. En su opinión, señor MacKay, ¿cree que la política de Irán en Oriente Medio se refleja en Argelia en el Norte de África, mediante la creación de caos en países vecinos y el apoyo a milicias separatistas?
No tengo la menor duda. Las prácticas o entrenamientos en Irán, que fueron reveladas por un informe del Washington Post, por parte del Ejército Popular Saharaui, en 2025, que no es otra cosa que el brazo armado del Frente Polisario, acaban con cualquier esfuerzo de especulación en contrario.
Argelia se ha dedicado por más de medio siglo a conspirar contra la integridad territorial de Marruecos. Sus gobernantes creyeron que iban a pasar inadvertidos y ya usted ha visto que han terminado aceptándose como parte del conflicto del Sáhara Occidental pues desde el momento en que Argelia viene participando en las negociaciones en torno del marco establecido en la referida Resolución de la ONU, es porque aceptan todos los extremos de su responsabilidad en el estado actual de las cosas. El Magreb es la región que ha sufrido las consecuencias de las desestabilizaciones y de la violencia que surgió en esta región del norte de África. Como Irán, su aliado estratégico ideológico, Argelia ha seguido el mismo modus operandi, suministrando todo lo indispensable para perforar el derecho histórico de Marruecos sobre su Sáhara.
Como Irán en el Medio Oriente, Argelia en el Magreb, ha cuidado de no tener una participación directa, queriendo pasar solapadamente. Pero, aun cuando es muy cierto que la guerra con Irán sigue siendo una caja de pandora en cuanto al tiempo que podría durar, dada la resistencia de Teherán, como estamos viendo en las últimas horas con contraataques, y que no veo realmente otro escenario que no sea un resultado a favor de Estados Unidos e Israel, defenestrando al régimen de los ayatolas, creo que, si Argelia seguía ese camino, entonces, terminaría muy mal con levantamientos al interior del país donde la gente tiene el mismo temperamento de hartazgo que se ve en el pueblo iraní. El cambio de actores en el poder político iraní, entonces, significará que Argelia seguirá quedándose solo y cada vez más debilitado, internacionalmente.
El régimen de Argelia ha venido cuidando de no colisionar con Estados Unidos y ante el escenario que en prospectiva veo para el Medio Oriente, me permite afirmar que los márgenes de Argelia serán cada vez menos en el Magreb. Es verdad que los problemas en Medio Oriente son distintos a los del Magreb, pero no se puede negar que Argelia deberá mirarse con prontitud en el espejo del realismo político y no será difícil advertir que deberán adaptarse con sensatez a los mandatos de la historia que sería lo mismo que exigir de Argel, aceptar la verdad del decurso del largo tiempo y del derecho en favor de Marruecos, y renunciar para siempre a sus conocidas pretensiones de conseguir una salida al Atlántico como ha querido siempre, valiéndose del Frente Polisario, al que ha usado a su gusto, y a la autoproclamada e inexistente República Arabe Saharaui Democrática – RASD, que crearon para impactar a Marruecos.
“Al igual que Irán en Medio Oriente, Argelia ha seguido un modus operandi que desestabiliza la región y apoya a milicias separatistas, perdiendo peso e influencia internacional.”
El presidente argelino junto al líder del Frente Polisario: Argelia ha seguido un modus operandi similar al de Irán en Oriente Medio, apoyando milicias y desestabilizando regiones vecinas.
5. En España, algunos analistas han expresado preocupación por la posición de Marruecos frente a las recientes tensiones internacionales, señalando que podría aprovecharse de la postura de Pedro Sánchez, quien dijo “no a la guerra” frente a Estados Unidos. Desde su perspectiva, ¿considera que estas preocupaciones están justificadas, o que Marruecos actúa de manera estratégica y legítima en su diplomacia internacional?
Aquellos que habrían mostrado su preocupación a la posición de Marruecos está claro que son los que pertenecen de manera residual a la resistencia del protagonismo que sigue ganando el reino alauita, que ha traspasado las fronteras, esto es, los espacios geopolíticos africanos, y ahora con mayor impacto en el marco de la Unión Europea, algo impensado por los propios europeos hasta hace apenas muy pocas décadas. No descubro ni digo nada nuevo cuando afirmo que en España hay quienes siguen con el obsoleto tenor de la colonización por parte de Marruecos mirado el Sáhara Occidental, llamándolo potencia ocupante, una ridiculez cuando la potencia ocupante incuestionable fue España y absurdo porque Marruecos nunca podría ser ocupante de su propio territorio.
Lo que pasa es que la actuación de Marruecos, mirando la guerra contra Irán, ha confirmado su liderazgo en la política internacional africana, árabe y hasta europea, y no exagero pues su alta influencia en este marco cada vez es más evidente debido en gran medida a su crecimiento comercial, principalmente. Todo lo que hace Marruecos está en función de sus intereses y eso es totalmente comprensible, por lo que resulta legitimado en su actuación porque está pensando en el asunto central del país, que es el Sáhara, el prisma con el que Marruecos mira al mundo, como bien dijo el rey Mohamed VI.
Esta realidad incuestionable genera recelos, hay que decirlo, y lejos de amilanarse, Marruecos, por medio de su habilísima diplomacia, ha conseguido que muchos países de la comunidad internacional reconozcan su soberanía sobre el Sáhara y apoyen decididamente la propuesta de autonomía presentada por el rey de Marruecos a las Naciones Unidas en 2007, hoy hecha propia por su Consejo de Seguridad en la Resolución 2797. Marruecos no se aprovecha de nada y menos de un gobernante que ha asumido el asunto del Sáhara con perspectiva de política de Estado.
Sánchez, que no es santo de mi devoción, ha tenido una actuación más que acertada en el asunto del Sáhara, y debemos reconocerlo, aunque yo hubiera preferido que España se sume a los apoyos de Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán, distinto es que deba reconocer que España y su presidente del Gobierno, han actuado como hombres de Estado en el tema del Sáhara marroquí. Creo que debemos respetar las diferentes formas de cómo España concibe su política exterior pensando en sus intereses internacionales.
6. ¿Cuál es el impacto de la postura de España en su relación con Estados Unidos, y podría esto reflejarse en la cooperación económica y militar, por ejemplo, mediante la reubicación de bases estadounidenses fuera de España?
Sigo creyendo que la postura de España no ha sido la correcta, aunque debemos respetarla porque para Sánchez ha sido lo mejor pensando en los intereses de todos los españoles. Pero yo le respondo como un profesor universitario que investiga el movimiento de los actores internacionales.
Creo que estando del lado del país más poderoso de la Tierra, siempre es mejor, es más seguro en el marco de una cobertura internacional, y estoy pensando en la integridad de España como Estado-Nación. En esa línea, España y su presidente, entonces, han perdido decidiendo no apoyar a Estados Unidos e Israel. Trump ha dicho que la medida estadounidense ante la indiferencia española, será cortar todo vínculo con España, y eso para un país que viene siendo protagonista de la Unión Europea, confirma el referido grave error., a la postre, principalmente económico y en el campo de la seguridad y defensa, coloca a España en una posición de vulnerabilidad.
Trump dice que no era necesario consultar con España el uso de sus bases, lo que en realidad estaba haciendo el magnate neoyorquino, era mofarse en la decisión de Pedro Sánchez y ningunear al país, restándole cualquier tipo de protagonismo y esa actitud no será buena para las necesidades y circunstancias futuras de España.
7. Durante su gestión como Ministro de Relaciones Exteriores de Perú en 2022, su país suspendió el reconocimiento de la “República Árabe Saharaui”. ¿Cómo evalúa usted el impacto de esta decisión en las relaciones de Perú con Marruecos y en la diplomacia regional?
En realidad, el paso que dio el Gobierno del Perú cuando fui Ministro de Relaciones Exteriores, fue uno mayor, es decir, el rompimiento total y definitivo con la República Árabe Saharaui Democrática – RASD. Ya lo tenía muy claro desde antes de ser canciller, por lo que una vez en el cargo, lo que hicimos fue ser coherentes con lo que siempre hemos pregonado en las aulas de clase de derecho internacional. Era una vergüenza completa que el Perú decidiera restablecer vinculaciones con una entidad ficticia, inexistente para el derecho internacional y sin reconocimiento por las Naciones Unidas.
Mis predecesores durante el Gobierno del entonces presidente Pedro Castillo, habían producido una completa ignominia a nuestra tradición diplomática y mi objetivo era restablecer la altura histórica de Torre Tagle, lugar donde pasé cerca de 20 años de mi vida profesional como internacionalista, y pensando en la importante vinculación bilateral con Marruecos, cuyo monarca, Mohamed VI, había llegado hasta el Perú en visita de Estado en 2004. Pero la reivindicación de la dignidad político-diplomática peruana duró poco tiempo porque Castillo, sin siquiera consultar con su canciller, más bien dejándose llevar por sectores de la izquierda peruana, y diría mejor, por sectores demagogos que respondían a intereses externos oscuros, retrocedió al trascendental paso dado.
El presidente y su entorno más cercano,no habían valorado el gesto extraordinario de Marruecos que me fue transmitido por el propio Ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, en el sentido de brindarnos todo su apoyo para superar la crisis de los fertilizantes que se requería para la agricultura, habiendo incluso levantado una hoja de ruta.
Por esta incoherencia, decidí apartarme del Gobierno y fui el único ministro de los 78 que tuvo Castillo durante su mandato, en presentar mi renuncia irrevocable. La presidenta Boluarte suspendió la vinculación con la RASD dándome la razón, pero tampoco siguió avanzando más de lo que debería seguir para volver a construir nuestra relación bilateral con Marruecos en el nivel esperado. Tampoco lo hizo el breve mandato de José Jerí y el actual de José Balcázar, no ha dicho nada.
Hay mucho cálculo político o mucho temor político para un tema que es sumamente claro para el derecho internacional y para el mundo. Ni siquiera están pensando que mirándolo con objetividad será bueno para los intereses nacionales fortalecer nuestras relaciones con Marruecos, por ejemplo vinculando los puertos de Chancay y Tánger. Abrigo la esperanza de que el gobierno del Perú que se instalará el 28 de julio de 2026, pueda decidir reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara abriendo un consulado en Dahla, en el sur del reino, y se sume a las abrumadoras adhesiones de la propuesta de autonomía para esa Provincia del Sur de Marruecos que ya ha sido recogida por la ONU. Mientras la región sigue sumándose a las mejores vinculaciones con Marruecos, últimamente lo ha hecho Bolivia, el Perú sigue sumido en la ambigüedad. Todo eso debe cambiar con una política exterior con carácter y decidida.
El Dr. Miguel Ángel Rodríguez Mackay, acompañado de otros ministros del gobierno de Pedro Castillo, tras asumir el cargo de Canciller de Perú en 2022.
8. Perú reconoció oficialmente a la “República Árabe Saharaui” en varias ocasiones y luego retiró dicho reconocimiento durante su administración. Según su experiencia, ¿cuáles fueron los factores diplomáticos y políticos que impulsaron estos cambios, y cómo evalúa usted el papel de Marruecos en consolidar la propuesta de autonomía frente a estas fluctuaciones en América Latina?
En gran parte eso se ha debido porque se han superpuesto las ideologías, los intereses, las hipotecas políticas, y hasta el desconocimiento. Por largo tiempo, desde los años noventa del siglo XX, y hasta la llegada al poder del entonces presidente, Pedro Castillo, estuvieron suspendidas y solamente con un gobierno de izquierda, los cuerpos de políticos comunistas, con discursos desfasados propios de los tiempos de la Guerra Fría, sin considerar el valor de la historia y del derecho internacional, dieron paso a sus expectativas sin asidero alguno. Apenas llegó al poder un presidente de la izquierda peruana, no lo pensaron dos veces, fueron a la caza, y terminaron canjeando sus intereses personales por los verdaderos objetivos del país.
Hay a quienes no les importa nada el Perú y esa es una verdad con la que debemos lidiar. El destino del Perú en manos de irresponsables, mediocres y arribistas. Esa es la verdad, y por eso atropellar al derecho internacional y a las tradiciones diplomáticas, no fue nada difícil porque los que lo hicieron, jamás se cultivaron en valores cívico-nacionales de ninguna especie. Esto que le digo es un de los mayores dramas de los peruanos. Por alguna razón, Jorge Basadre, el más eminente peruano sobre nuestra historia republicana, dijo el Perú tenía “podridos, congelados e incendiarios”, o sea peruanos a los que no importaba nada de la patria. Si les interesara el mejor destino, estarían trabajando en los intereses nacionales, pero solo saben trabajar los intereses personales que puede ser lo mismo que los intereses de sus bolsillos. Pero hoy debemos mirar el trabajo de Marruecos en nuestra región. Mantiene importantes vinculaciones con muchos de los países y creo que no debemos quedarnos a la saga.
Marruecos es uno de los países más importantes en la política internacional africana, aliado estratégico de los Estados Unidos y esta foto no la estamos valorando en su exacta dimensión. He visto que Marruecos ha tenido la paciencia de esperar mejores condiciones para configurar las mejores relaciones bilaterales con nuestros países, sobre todo con el Perú, o recientemente con Bolivia, luego de largos años del MAS de Evo Morales, y seguramente, tocará ver los cambios en Colombia, cuando acabe el gobierno de Petro. Marruecos sigue siendo estratégico en la construcción de sus alianzas con nuestros países y ese mérito de su diplomacia, debemos reconocerlo.
9. En su artículo en Expreso, mencionó que Argelia parece tener menor influencia en las negociaciones sobre el Sáhara. ¿Podría explicar los factores políticos o diplomáticos que, desde su perspectiva, limitan la fuerza de Argelia en este conflicto, y cuáles considera que son las ventajas del enfoque de autonomía marroquí frente a otras alternativas propuestas por actores internacionales, según la resolución 2797 del Consejo de Seguridad?
Argelia vive uno de los mayores hermetismos y frustraciones de su vida como Estado independiente. No solo no logró hacer realidad su deseo de acabar con la integridad territorial de Marruecos al planear junto al Polisario, que le ha servido todo el tiempo a sus intereses, arrancar al reino el Sahara Occidental, y por eso crearon apurados y forzadamente la ficticia autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática, sino que luego de medio siglo de dedicarse a ponerle cabe a Marruecos conspirando todo el tiempo, ahora se han encontrado con un portazo de la comunidad internacional en la ONU donde, para su mayor mala suerte, se acaba de aprobar, casi como cuando el bien vence al mal, la propuesta del rey de Marruecos, de autonomía para el Sahara Occidental, como la base para las negociaciones sobre ese territorio meridional del reino.
Argelia no ha tenido más remedio que sentarse en una mesa de negociaciones donde la agenda comienza con la autonomía que siempre desdeñaron. Quisieran levantarse de la mesa, pero saben que no pueden y mucho menos el Polisario. Patear el tablero de una mesa servida por la ONU donde está Estados Unidos liderando las negociaciones entre las cuatro partes, le podría salir muy caro, hasta poniendo en riesgo el propio destino del régimen de Argelia, y no necesito esforzarme mucho en explicárselo, con solamente mirar el caso de Venezuela o el de Irán. Los gobernantes argelinos están como los de Cuba o Nicaragua, con los días contados. Rusia y China están dominados por otras preocupaciones de mayor relevancia para sus liderazgos, y Argelia, prácticamente ha quedado sola, perdiendo piso y peso en el Magreb, en el mundo árabe, africano, donde los países que se hallan en el peligroso Sahel, no le creen ni lo ven como un actor en perspectiva para sus intereses, una realidad completamente contraria al caso de Marruecos que ha ganado liderazgo y reputación.
Marruecos defiende lo suyo pregonando con el ejemplo. Después de 50 años el Sáhara ha alcanzado desarrollos en infraestructura no vistos en otras partes de la región y ese interés de Estado ha confirmado la seriedad de su causa y la credibilidad de su mensaje, lo que explica la respuesta abrumadora del mundo a la causa de Marruecos sobre el Sahara Occidental.
No ha habido otra propuesta como la autonomía para el Sáhara marroquí que haya sido calificada como realista, seria y creíble. Creo que el Sáhara terminará por el proceso de integración a Marruecos una vez acabada las negociaciones porque la historia, el derecho y la inmensa mayoría de las poblaciones saharauis, así lo quiere.
“La propuesta de autonomía para el Sáhara es la única iniciativa que la comunidad internacional considera realista, seria y creíble.”
*Entrevista realizada por Imane El Fadili para Assahifa.