El régimen iraní ha encontrado en España un altavoz para su denuncia. El embajador de la República Islámica en Madrid, Reza Zabib, ha cargado contra la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel sobre territorio persa, asegurando que la operación "incendia" una región ya de por sí convulsa y amenaza con desatar un conflicto de consecuencias impredecibles.
En una entrevista concedida a la Agencia Efe, el diplomático perso no dudó en señalar directamente a Washington y Tel Aviv como responsables de lo que calificó como una "peligrosa escalada". Según Zabib, los bombardeos contra posiciones en Teherán y otras ciudades no solo quebrantan la legalidad internacional, sino que dinamitan cualquier opción de diálogo futuro.
Un gesto de gratitud hacia La Moncloa
El representante iraní quiso destacar el papel jugado por el gobierno de Pedro Sánchez, al que agradeció su "rechazo firme" a la intervención militar. Tanto el presidente del Gobierno como el jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, han defendido en sus primeras reacciones la necesidad de respetar el Derecho Internacional y buscar cauces pacíficos.
"España demuestra con hechos que cree en la diplomacia", afirmó Zabib, quien subrayó que, en un contexto internacional marcado por la fuerza bruta, "voces como la española son esenciales para frenar la deriva bélica".
El factor humano
Más allá de la retórica política, el embajador confesó su "profunda inquietud" por la suerte de la población civil iraní, atrapada en medio de una tormenta geopolítica de dimensiones colosales. Mientras tanto, la Media Luna Roja iraní eleva la cifra de víctimas mortales a más de dos centenares, una estadística que, según Zabib, "debería avergonzar a quienes dicen llevar la democracia por el mundo".
Las declaraciones desde Madrid suponen el primer movimiento diplomático de Irán en suelo europeo tras el estallido de la crisis, en un intento por contrarrestar el relato belicista y ganar apoyos en el viejo continente.