El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, arremetió este viernes contra la política del Gobierno español a raíz de la crisis migratoria registrada en Ceuta, acusando a Madrid de mantener una doble vara de medir y cuestionando la permanencia de España en los enclaves de Ceuta y Melilla.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Danon criticó la gestión española de la crisis migratoria y afirmó que España, "que nunca pierde la oportunidad de dar lecciones a Israel", debería explicar "por qué sigue manteniendo enclaves coloniales en África". El diplomático israelí instó además al Gobierno español a dejar de adoptar una postura de superioridad moral y sostuvo que había llegado el momento de que Madrid pusiera fin a su presencia colonial en el continente africano.
Las declaraciones de Danny Danon se producen en un momento de creciente deterioro de las relaciones entre Madrid y Tel Aviv, marcado por las críticas del Gobierno español a la ofensiva israelí en Gaza. En ese contexto, el embajador israelí aprovechó la actual crisis migratoria en Ceuta para responder a los reproches de España y trasladar el foco hacia la presencia española en Ceuta y Melilla, cuestionando la legitimidad de ambos territorios.
El posicionamiento de Danon encuentra precedentes en Washington. En abril de 2026, el congresista republicano Mario Díaz-Balart, presidente del Subcomité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, sostuvo que Ceuta y Melilla "no están en el territorio geográfico de España, sino en territorio marroquí", y defendió que el futuro de ambas ciudades "debe establecerse, negociarse y discutirse entre amigos y aliados", en referencia a España y Marruecos.
Pocas semanas después, el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un informe presupuestario en el que describía por primera vez a Ceuta y Melilla como ciudades "administradas por España" situadas "en territorio marroquí". El documento también instaba a la diplomacia estadounidense a respaldar un diálogo entre Rabat y Madrid sobre el "estatus futuro" de ambas ciudades, una formulación inédita en un texto oficial del Congreso estadounidense que abrió un intenso debate político y diplomático.