El rey de Marruecos, Mohammed VI, dirigió este miércoles su tradicional discurso a la nación con motivo del 27º aniversario de su ascensión al trono, en una alocución centrada prioritariamente en el balance económico, el impulso a las industrias de alto valor añadido y la consolidación de la estabilidad institucional como activo estratégico del país. En un escenario internacional marcado por la volatilidad geopolítica y el retorno de las políticas proteccionistas, el monarca magrebí situó la industrialización avanzada y la soberanía en sectores críticos como los pilares fundamentales para los próximos años.
Durante el balance presentado, se repasaron los principales indicadores macroeconómicos que avalan la senda de expansión de la economía nacional. En este sentido, se confirmó un incremento del producto interior bruto (PIB) cercano al 4,9% en el ejercicio de 2025, proyectando mantener o superar dicha cifra a lo largo de 2026 gracias a la recuperación del sector agrícola y al sólido desempeño de la industria exportadora.
Uno de los puntos clave del discurso reside en el cambio estructural del perfil exportador marroquí. Por primera vez en la historia reciente del país, los ingresos derivados de las exportaciones combinadas de los sectores de la automoción y la aeronáutica representan más del 40% del total de las ventas al exterior, superando la aportación del sector tradicional de los fosfatos. Con una capacidad de fabricación que roza el millón de vehículos anuales —liderando el continente africano—, el tejido productivo avanza hacia la fabricación de componentes aeronáuticos de alta complejidad y el desarrollo del ecosistema industrial de baterías para vehículos eléctricos.
En el ámbito energético, se subrayó la transición hacia fuentes renovables como mecanismo para reducir los costes de producción y atraer inversiones internacionales. En este marco, se anunció la concesión de las primeras licencias relativas al plan estatal para el desarrollo del hidrógeno verde, iniciativa concebida para suministrar energía descarbonizada y competitiva a nivel local e internacional.
Asimismo, la búsqueda de una mayor autonomía frente a las perturbaciones en las cadenas de suministro mundiales orientará el reforzamiento de la producción interna en sectores clave. Las industrias farmacéutica y agroalimentaria cubren ya cerca del 80% de la demanda nacional, mientras se articulan las bases institucionales para la creación de una industria de defensa y ciberseguridad que consolide la autonomía estratégica regional del país.
En materia de política exterior, la alocución reafirmó el compromiso de Marruecos con la diversificación de sus alianzas internacionales sobre la base de asociaciones pragmáticas y de mutuo beneficio. Finalmente, de cara al próximo ciclo político y legislativo, se instó al sector financiero a dinamizar el crédito para PYMEs y proyectos de innovación, recordando que las reformas económicas de fondo trascienden los horizontes gubernamentales.