Doce siglos de historia frente al relato simplista: Bernard Lewis desmonta la narrativa española sobre el Marruecos de 1956

En un nuevo intento por reproducir viejas narrativas coloniales y tergiversar la historia, se han elevado recientemente diversas voces en ámbitos académicos y mediáticos en España que promueven el relato de que el Reino de Marruecos sería un «Estado de reciente creación» cuyo recorrido histórico se iniciaría únicamente en 1956 o 1957. Esta tesis —que ya no se limita a los sectores más radicales, sino que se ha extendido a ciertos círculos culturales— denota un profundo desconocimiento o una omisión deliberada de los conceptos fundamentales del Derecho Internacional y de la historia política del Mediterráneo occidental.

El intento simplista de equiparar el origen de Marruecos con el año de la recuperación de su independencia y el fin del régimen de Protectorado (1912-1956) ignora una realidad jurídica e histórica indiscutible: Marruecos no fue creado por el Tratado de Fez, sino que constituía un Estado-nación soberano, plenamente consolidado en sus estructuras políticas e institucionales, con más de doce siglos de antigüedad.

El testimonio de la academia occidental: el aval de Bernard Lewis

La profundidad histórica del Estado marroquí nunca ha estado en duda para la historiografía occidental rigurosa. El eminente historiador británico-estadounidense Bernard Lewis, considerado una de las mayores autoridades mundiales en la historia del Próximo Oriente y el Norte de África, dedicó amplios pasajes de su obra —en particular en su libro de referencia The Multiple Identities of the Middle East— a destacar la singularidad histórica de Marruecos.

Lewis sostiene que Marruecos representa un caso excepcional en el mundo árabe e islámico: una nación donde se configuró una identidad política e institucional coherente y continua desde la fundación de la dinastía idrisí en el año 789. El historiador subraya que, a diferencia de la mayoría de las entidades cuyas fronteras o instituciones fueron trazadas durante la era colonial, Marruecos se mantuvo como un Estado de soberanía histórica ininterrumpida, capaz de preservar su independencia y de frenar la expansión del Imperio Otomano, que dominó el resto de la región.

«Marruecos constituye una excepción histórica: una nación con una soberanía ininterrumpida y una identidad consolidada mucho antes de la llegada de las potencias europeas.»

Bernard Lewis, "The Multiple Identities of the Middle East"

La falacia entre la «cancelación del Protectorado» y la «fundación del Estado»

La narrativa española dominante omite deliberadamente que el Tratado de Protectorado de 1912 entre el Estado marroquí, Francia y España no supuso la extinción jurídica ni política del Reino. Los acuerdos internacionales de la época reconocieron explícitamente la continuidad del «Imperio Cherefiano», salvaguardando sus instituciones y la figura del Sultán, limitándose a establecer un régimen de tutela, reformas administrativas y supervisión de la seguridad, a diferencia de otros procesos coloniales de asentamiento o anulación territorial.

Los siguientes hitos históricos desmontan cualquier tergiversación del relato histórico:

1. Plena tradición diplomática y el reconocimiento precoz a EE. UU. (1777):

Las lecturas reduccionistas ignoran que el Estado marroquí moldeaba la diplomacia internacional cuando muchas de las potencias actuales aún no existían. En diciembre de 1777, el sultán Sidi Mohammed ben Abdallah (Mohammed III) declaró la apertura de los puertos marroquíes al comercio de la naciente nación estadounidense, convirtiendo a Marruecos en el primer país del mundo en reconocer oficialmente la independencia de los Estados Unidos. Esta relación culminó con la firma del Tratado de Paz y Amistad en 1787 —redactado con la participación de Benjamín Franklin y Thomas Jefferson y ratificado por el Congreso norteamericano—, que se mantiene hasta hoy como el acuerdo diplomático ininterrumpido más antiguo de la historia de EE. UU. La capacidad de suscribir tratados internacionales y enviar embajadores en el siglo XVIII constituye una prueba irrefutable de la existencia de un Estado maduro siglos antes del Protectorado.

2. Continuidad institucional y soberanía ininterrumpida durante 12 siglos:

Marruecos no ha experimentado en su historia moderna lo que en teoría política se define como un «vacío institucional». El país ha estado gobernado por una línea continua de dinastías con legitimidad política y simbólica (desde los morábites, almohades y meriníes hasta los saadíes y la actual dinastía alauí). Dichas dinastías no solo administraron la geografía del Marruecos actual, sino que ejercieron su autoridad sobre vastos imperios que abarcaban Al-Ándalus y amplias zonas del norte y oeste de África. Durante estos siglos, el Estado marroquí structured su administración central (el Makhzen), acuñó moneda, recaudó impuestos, organized la justicia y firmó tratados comerciales con los monarcas de España, Portugal, Gran Bretaña y Francia desde la Edad Media.

3. Un Estado imperial frente a la formación tardía de Europa:

Mientras la dinastía saadí libraba batallas de alcance global como la Batalla de los Tres Reyes (1578) frente al Imperio portugués, o cuando el sultán Ahmad al-Mansur mantenía correspondencia diplomática y estratégica con la reina Isabel I de Inglaterra, los mapas de la Europa moderna distaban de estar configurados. Estados europeos actuales como Alemania o Italia no se unificaron como entidades políticas hasta la segunda mitad del siglo XIX (1871 y 1861, respectivamente). La comparación de la trayectoria de Marruecos —único país de la región que preservó su independencia frente al Imperio Otomano— con estas entidades evidencia la diferencia entre un Estado-nación milenario y configuraciones territoriales de trazado reciente.

En conclusión, la insistencia de ciertos sectores de las élites en España en acotar la historia de Marruecos al hito de 1956 responde a un reduccionismo histórico y a un intento de evitar el reconocimiento del verdadero peso geopolítico de un vecino del sur cuya soberanía estatal se halla consolidada desde hace casi trece siglos.

Thu 18:00
broken clouds
25.74
°
C
Fri
31.88
mostlycloudy
Sat
31.12
mostlycloudy
Sun
31.99
mostlycloudy
Mon
27.56
mostlycloudy
Tue
25.86
mostlycloudy