La investigación judicial sobre el préstamo público concedido a Plus Ultra durante la pandemia se ha cobrado sus primeras consecuencias en la cúpula de la compañía. El presidente de la aerolínea, Julio Martínez Sola, y el consejero delegado, Roberto Roselli, han presentado su dimisión mientras continúan siendo investigados por la Audiencia Nacional en el marco de la causa que trata de esclarecer las circunstancias que rodearon la concesión de la financiación de 53 millones de euros otorgada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
Según adelantó ABC y confirmaron posteriormente a EFE fuentes próximas al accionariado de la compañía, el accionista minoritario Hugo Castaño asumirá la presidencia ejecutiva de Plus Ultra, concentrando las funciones que hasta ahora desempeñaban ambos directivos. No obstante, el nombramiento deberá contar con la autorización de la SEPI, ya que la aerolínea permanece bajo supervisión tras haber recibido el préstamo público.
Las dimisiones llegan pocos días después de que Martínez Sola y Roselli reconocieran en sendos escritos presentados ante la Audiencia Nacional que Plus Ultra suscribió un contrato con una empresa del empresario Julio Martínez Martínez en el que asumía el pago del 1 % por las labores de «acompañamiento» relacionadas con la tramitación del préstamo concedido por la SEPI durante la pandemia.
En su escrito, Martínez Sola detalló que ese porcentaje ascendió a 530.000 euros y fue abonado a través de tres sociedades vinculadas a Julio Martínez Martínez: Análisis Relevante S.L., Voli Analítica S.L. e IOT Domotic Europe S.L.. Según la documentación incorporada a la causa, el contrato fue suscrito con Idella Consulenza, sociedad propiedad del empresario, y vinculaba directamente la remuneración al resultado del procedimiento seguido ante la SEPI, fijando una comisión equivalente al 1 % del importe del préstamo, más el IVA correspondiente.
El todavía presidente de Plus Ultra también señaló que esa cantidad incluía, además de los pagos efectuados a dichas sociedades, diversos pagos en especie atribuidos a Julio Martínez Martínez, entre ellos hasta 46 vuelos en clase business que, según el escrito, fueron solicitados y no abonados.
La causa judicial continúa avanzando. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha citado a declarar como investigados a Julio Martínez Sola y Roberto Roselli los próximos 7 y 8 de septiembre, respectivamente. Ambos ya fueron detenidos en diciembre de 2025 por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), en una operación impulsada por la Fiscalía Anticorrupción, aunque posteriormente quedaron en libertad.
La investigación también incorpora la declaración prestada esta semana por Julio Martínez Martínez, quien ratificó ante el magistrado el contenido del escrito presentado previamente. En él sostuvo que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero desempeñó un papel relevante durante las gestiones relacionadas con el préstamo concedido a la aerolínea y afirmó que fue informado por este de que la SEPI aprobaría la financiación antes de que la decisión fuese oficialmente adoptada. Estas manifestaciones forman parte del procedimiento judicial y deberán ser contrastadas durante la instrucción.
Zapatero ha rechazado cualquier implicación en la operación. En sus primeras declaraciones públicas tras conocerse su citación judicial, aseguró que nunca habló con responsables de la SEPI sobre el préstamo concedido a Plus Ultra y manifestó su confianza en que el procedimiento demostrará su inocencia.
Por su parte, el Gobierno mantiene su respaldo al expresidente. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, reiteró recientemente la defensa de la presunción de inocencia de Zapatero y recordó que el préstamo fue tramitado por los órganos técnicos de la SEPI y sometido posteriormente al control de distintas instancias administrativas y judiciales. En cambio, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, consideró que el exjefe del Ejecutivo debería ofrecer explicaciones públicas ante la repercusión que está teniendo el caso.
Mientras la investigación sigue su curso, Plus Ultra afronta además una situación financiera compleja. La aerolínea no pudo hacer frente al primer vencimiento del préstamo el pasado mes de marzo y negocia con la SEPI una reestructuración del calendario de devolución, una circunstancia que mantiene bajo estrecha vigilancia el futuro de la compañía y del dinero público comprometido en la operación.