Debido al caso de un ciudadano argelino, la primera ministra italiana Giorgia Meloni ha vuelto a atacar lo que ella llama políticas de inmigración ilegales en Italia, aprovechando la presencia ilegal de este ciudadano en territorio italiano para transmitir su mensaje político.
Meloni explicó que este ciudadano está en Italia sin residencia legal, y que ya ha sido condenado en 23 casos criminales, incluyendo un asalto a una mujer, lo que, en su opinión, genera preocupaciones relacionadas con la seguridad y el orden.
A pesar de esto, un tribunal en Roma dictaminó que este hombre no será deportado a su país ni a un centro en Albania, sino que también decidió que el estado italiano debe pagarle una indemnización por las acciones tomadas contra él para deportarlo.
Noi continueremo a difendere sicurezza e legalità, senza arretrare. pic.twitter.com/bYJ7VT5oCV
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) 17 de febrero de 2026
Meloni consideró en un video que publicó en sus cuentas de redes sociales, que esta decisión es sorprendente y describió lo sucedido como una prueba de que algunos jueces están obstaculizando los esfuerzos del gobierno para combatir la inmigración ilegal, asegurando que Italia continuará reforzando las medidas de deportación de inmigrantes ilegales y trabajando para garantizar la seguridad y el respeto a la ley dentro del país.
Estas declaraciones se enmarcan en la política de Meloni de tomar una postura dura contra la inmigración ilegal, que refleja una tensión continua entre el gobierno italiano y una parte del poder judicial sobre cómo tratar a los inmigrantes y las medidas para deportarlos.