Clara Riveros: investigadora colombiana en entrevista con Assahifa - 'Las élites latinoamericanas se inclinan por la tesis separatista en el Sáhara marroquí porque España impuso su relato, ayudada por el legado de la Guerra Fría'

Considerada una de las voces más lúcidas y críticas en el análisis de las relaciones entre el mundo hispano y el Magreb, la investigadora y escritora colombiana Clara Riveros, directora de CPLATAM y especialista en los cruces entre América Latina y el norte de África, dedicó seis años de su trayectoria académica (2015-2021) al estudio de Marruecos y la región magrebí, publicando cuatro libros en España y preparando el quinto, que verá la luz próximamente en Marruecos bajo el título "Sáhara Occidental. Relaciones de poder e intereses creados", una obra que recoge entrevistas y testimonios de ciudadanos y políticos saharauis, y que aboga por superar el asistencialismo del Estado marroquí y evolucionar las mentalidades. En esta entrevista exclusiva con "Assahifa".

Riveros rompe su largo silencio para ofrecer su mirada profunda sobre la guerra entre Estados Unidos e Irán y sus repercusiones, desenmascara la doble moral de las élites occidentales que califican la dictadura cubana como "reserva moral de la humanidad" mientras niegan el derecho de los pueblos a decidir su destino, y analiza las razones del sesgo de los intelectuales latinoamericanos a favor de la tesis separatista en el Sáhara, revelando el papel parcial de España y el legado de la Guerra Fría, para confesar, en un raro momento de honestidad académica, que pagó un alto precio personal y profesional por sus proyectos e iniciativas que "nunca vieron la luz porque no interesaban a nadie", afirmando que el populismo es el punto de encuentro más notable entre América Latina y el mundo árabe, y presentando una nueva lectura del Sáhara y para el Sáhara, acorde al siglo XXI, que supera los enfoques limitados que durante décadas han dominado la mentalidad latina en el mundo de habla hispana.

Como investigadora especializada en relaciones internacionales, escritora y analista política, y en el contexto de la guerra actual en Oriente Medio entre Estados Unidos e Israel por un lado, e Irán por el otro, ¿cómo percibe usted este conflicto y sus repercusiones en el mundo? ¿Cuál es su lectura del panorama internacional en esta fase tan crítica?


Efectivamente, este es un momento de gran complejidad internacional. No soy una aficionada o entusiasta del presidente Trump. He escrito, comentado y opinado críticamente respecto a algunas decisiones de la administración estadounidense, pero coincido en el diagnóstico: el régimen iraní es un peligro para el mundo. No puedo llorar la caída de dictadores que durante décadas han saqueado y esclavizado a Venezuela, Irán o a Cuba. Ver a cierta gente, tan ignorante e impresentable como Greta Thunberg o Irene Montero, dando lecciones sobre Cuba, es ridículo. Montero defendió a la dictadura cubana y señaló que es una ‘reserva moral de la humanidad’. En lo que a mí respecta, coincido con las observaciones del Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, cuando dice que debe haber un cambio de régimen en Cuba.

Pero, también, viendo lo que ha pasado en Venezuela, ahora que Delcy Rodríguez, la dictadora interina es servil y funcional a los intereses de Estados Unidos y es elogiada por Trump constantemente, con el agravante de que las elecciones en Venezuela se posterguen dos años, debo admitir que me preocupa lo que viene después de la caída de los dictadores y las repercusiones de estas acciones a diferentes niveles.
Hay incertidumbre respecto al desenlace de la guerra con Irán. Lo que se está viendo es que la guerra va a durar bastante más de lo que la administración estadounidense tenía presupuestado y este evento tendrá alcances y repercusiones a diferentes niveles. Véase por ejemplo el aumento en el costo de la gasolina en Estados Unidos desde que empezó la guerra.

Además, Estados Unidos podría verse obligado a tomar acciones a las que se resiste, como enviar tropas militares, acciones y decisiones que serían altamente impopulares y que pesarán sobre la aprobación de la gestión gubernamental e incluso en las elecciones de medio término.

No hay que perder de vista que muchos de los electores del presidente Trump lo votaron porque pensaban que la economía y el coste de vida iban a mejorar, porque iba a contener la inmigración ilegal y porque ponía a Estados Unidos primero y, en ese orden de ideas, Estados Unidos no intervenía en otros países, no hacía guerras y no enviaba a los americanos a morir a otros lugares. Es posible que estos hechos hagan sentir a una parte de los votantes desencantados respecto a las decisiones de política exterior del mandatario, decisiones que también inciden sobre la economía del país.
Pese a las grandes bajas iraníes que han conseguido Estados Unidos e Israel, Irán también ha atacado a países aliados de Estados Unidos en esa región y a unos 17 buques petroleros en el estrecho de Ormuz. Vemos a Estados Unidos presionar a países aliados y a otros gobiernos para que les apoyen con el envío de buques pero este es un tema que genera resistencias. Analistas y prensa en Estados Unidos observan que Trump no va a ganar la guerra en Irán si no gana la batalla de Ormuz y toma control físico del estrecho. Parecería, entonces, que la guerra se va a prolongar más de lo que Trump esperaba.

Trump no ganará la guerra en Irán si no gana la batalla de Ormuz; la subida de la gasolina y el posible envío de tropas militares pueden desencantar a un electorado que votó por el aislamiento y la mejora económica."


La región latinoamericana está experimentando transformaciones políticas, con gobiernos de izquierda en Colombia, Chile y México, y gobiernos más conservadores en Argentina y Ecuador. ¿Cómo cree usted que estos países manejarán las consecuencias de una guerra que podría aumentar la inflación, el costo de vida y exacerbar los problemas sociales?


En Chile, la izquierda acaba de terminar su gestión y ha asumido un gobierno de derecha. Colombia, que tiene un gobierno de izquierda populista, acaba de tener elecciones legislativas y se prepara para elegir presidente en dos meses, en medio de un proceso electoral con un alto nivel de polarización social. Muchos ciudadanos están preocupados por el día a día, la corrupción es devastadora. El ciudadano ve las noticias a la hora de la comida y se entera de lo que ocurre en Irán, le resulta preocupante pero demasiado lejano, termina de comer y vuelve a la inmediatez de las problemáticas propias del país, de su día a día.
En Colombia, durante el actual gobierno, el costo de vida ha aumentado, hubo un aumento en el precio de la gasolina, el presidente cree que sus medidas solo afectan a la gente rica, pero desde luego afectan a sectores populares y a clases medias. Este año se proyecta un aumento de la inflación y no por cuestiones relacionadas con la guerra de Oriente Medio sino por desaciertos del gobierno. Si vamos a ver otros países de la región ocurre algo similar. La situación de violencia, seguridad y orden público, las estructuras criminales transnacionales en países como Ecuador, México o Colombia hacen que los ciudadanos se preocupen por los problemas locales en primera instancia.

"En países como Colombia o Ecuador, la corrupción y la seguridad local son tan devastadoras que el ciudadano ve la guerra de Irán como algo preocupante pero lejano, absorbido por el aumento diario del costo de vida."


Desde el ascenso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, ¿considera usted que el derecho internacional y las instituciones internacionales que apuntalaron el orden mundial tras la Segunda Guerra Mundial, como Naciones Unidas, han visto su fin en cuanto a su labor de mantener la paz y regular las relaciones internacionales?


No diría que han visto su fin con Donald Trump, antes de Trump ya estaban bastante cuestionadas. Trump terminará su mandato y Naciones Unidas y sus agencias continuarán existiendo, pero ahora lucen mucho más desdibujadas. Lo que sí ocurre con Trump es que se siente omnipotente, cree que está por encima de todo y que puede forzar las interpretaciones jurídicas, las leyes, y tomar las decisiones que estima convenientes en materia de política doméstica y política exterior pasando por encima del Congreso y de
otras instancias.

Si volvemos a América Latina, ¿a qué cree que se debe que algunos sienten que sus países aún viven una ideología política propia de antes de la caída del Muro de Berlín? En su opinión, ¿son estos países conscientes de que el mundo ha cambiado y de que es momento de desprenderse de ciertas ideas revolucionarias que ya no se corresponden con la realidad internacional?


No solo América Latina, explorar otras regiones del mundo, el Magreb, África, países árabes, permiten ver que tenemos puntos de encuentro y el populismo es uno de ellos.

Ha escrito numerosos artículos y trabajos de investigación a lo largo de su trayectoria académica y profesional. La pregunta que surge es: ¿qué la llevó a centrarse en la región del Magreb y el norte de África? ¿Qué motivó, tanto a nivel personal como académico, a elegir Marruecos como eje principal de sus estudios e investigaciones, hasta el punto de que se la haya descrito como "una de las mayores especialistas en el Magreb" en América Latina?


Llegué al norte de África por casualidad. Quedarme y tratar de explorar, investigar y descubrir algunos aspectos de esa región, durante unos años de mi vida, fue una decisión muy consciente. No sé quién me ha descrito de esa manera (como "una de las mayores especialistas en el Magreb" en América Latina), si lo dijera yo parecería arrogante, pero la sentencia tiene sentido. El Magreb no ha sido una región del mundo que se estudie e investigue en América Latina. Este hecho ha dificultado la interlocución del lado americano del mundo en relación con el Magreb. Entonces sí, puedo decir que he sido pionera en acercar y aproximar algunos aspectos de esa región y que hice cosas que no se habían hecho antes.


Usted vivió en Marruecos durante cinco años, sin duda una experiencia enriquecedora para cualquier investigador y académico. Esto me anima a preguntarle, aventurándome un poco: ¿cómo se puede resumir Marruecos en los ámbitos cultural, político e histórico?


No viví cinco años en Marruecos. Viví durante cinco años entre Colombia y Marruecos. Hice estancias de varios meses en ciudades marroquíes porque necesitaba tener un poco ese proceso de inmersión, vivir el día a día de Marruecos, además de entrevistar e investigar en terreno. Mis postales y aproximaciones de cómo he visto Marruecos en los ámbitos político, histórico, social y cultural han sido consignadas, reflejadas o descritas en los libros que escribí. De ahí que les he llamado “diálogos transatlánticos”.

Clara Riveros durante sus estancias en Marruecos.


También ha escrito varios libros sobre Marruecos. ¿Podría hablarnos de ellos y de su contenido? ¿De qué manera reflejan estas obras su experiencia sobre el terreno y su convivencia diaria con la sociedad marroquí?


Tengo cuatro libros publicados en España y el quinto se publicará dentro de unas semanas en Marruecos.
Autocracia, democracia y constantes vitales en el reino magrebí (2023), es un análisis crítico de las ideas y de las mentalidades. Ahí planteo un diálogo transatlántico entre las heterogéneas realidades que exhiben, por un lado, Iberoamérica y, por el otro, algunos contextos árabes islámicos, con sus avances y sus problemas, circunscritos a los desafíos globales del siglo XXI. Las pinceladas de ese intercambio y la consecuente confrontación han sido posibles a partir de la confluencia y conexión que brindan los fenómenos populistas de raíces religiosas. Los contextos árabes islámicos, en tanto órdenes políticos y sociales de tipo corporativo, todavía no separan la religión de la política y la religión de la identidad. América Latina conoce vivamente el fondo de la cuestión como heredera de la cristiandad hispánica.

Sí resulta innegable, al día de hoy y con no pocas resistencias, que los países latinoamericanos han transitado mucho más hacia la modernidad, la laicidad y la secularización de las costumbres, respecto de las sociedades musulmanas.

Los ciudadanos oriundos de países árabes islámicos son musulmanes biológicos, sociológicos y políticos y están obligados jurídicamente por la legalidad que establece el Estado confesional.

Sexo, pudor y poder. Debates del siglo XXI en el norte de África (2021), involucra disciplinas diversas para la aproximación de las sociedades magrebíes, ciudadanías emergentes, con especial atención a las limitaciones que enfrentan las mujeres para la igualdad de derechos efectiva y a las restricciones de las libertades individuales y sexuales en los Estados norteafricanos de confesionalidad islámica.
Diálogo transatlántico entre Marruecos e Iberoamérica (2019), da cuenta de las percepciones. Es producto del diálogo e intercambio con ciudadanos, intelectuales y diplomáticos en América Latina, España y Marruecos. Registra las percepciones de ida y de vuelta, así como la necesidad de actualizar y renovar las miradas mutuas.
Diálogos transatlánticos, Marruecos hoy (2019), aproxima la complejidad de las identidades regionales a lado y lado del Atlántico y, a partir de la investigación en terreno, define —desde una perspectiva sociológica— las poblaciones del Caribe y del Sáhara para dar cuenta de las identidades regionales como evidencia de diversidad; observa la cuestión de la ciudadanía en construcción como proceso inacabado e incluso incipiente; describe y registra la situación de las mujeres en sus grupos y comunidades sociales y los retos y desafíos que todavía se enfrentan de cara al proyecto de modernidad; plantea un diálogo entre autores y expertos para dar cuenta de los elementos históricos que a menudo se ignoran y desconocen sobre la disputa territorial norteafricana o contencioso del Sáhara Occidental. Esta es una nueva lectura del Sáhara y para el Sáhara, acorde al siglo XXI y que supera enfoques e interpretaciones limitadas y extemporáneas.

"En las sociedades árabes islámicas, los ciudadanos son musulmanes biológicos, sociológicos y políticos; están obligados jurídicamente por un Estado confesional que aún no separa la religión de la identidad."


Durante su estancia en Marruecos, ¿encontró similitudes en las costumbres familiares, las relaciones sociales o incluso en algunas tradiciones cotidianas entre la sociedad marroquí y la colombiana? ¿Hubo momentos en los que sintió que la distancia entre ambas culturas era más corta de lo que esperaba?


Algo que traté de hacer en mis libros publicados ha sido ofrecer o aproximar una mirada comparada entre esas dos regiones del mundo: América Latina y el Magreb. Sí hay puntos de encuentro que facilitan el diálogo y también marcadas distancias. Por eso mismo me animo a sugerir que lean, dialoguen, discutan, critiquen y cuestionen el contenido de mis libros.

En su conferencia en la Facultad de Letras de Rabat, usted señaló que los investigadores académicos en América Latina suelen inclinarse por la tesis separatista, sin un análisis objetivo de la documentación histórica. ¿Por qué cree que a las élites intelectuales de un continente que sufrió el colonialismo les cuesta tanto entender la legitimidad de la postura marroquí y se inclinan por una parte separatista, apoyada por un sistema no democrático como es el argelino?

Por varias razones: Marruecos tampoco era un sistema democrático, pero las dictaduras revolucionarias se tenían como el fenómeno ‘cool’. Volvemos otra vez a lo que decía en líneas anteriores. Vemos a Irene Montero esta semana hablando de que la dictadura de La Habana es una ‘reserva moral de la humanidad’. Y estamos en 2026.

Marruecos ha fallado en términos comunicativos; además, la dinámica de la Guerra Fría también facilitó que aliados de la tesis argelina en América Latina fijaran una mirada o perspectiva del contencioso; y, principalmente, el periodismo, la academia y la política españolas, que no eran inocentes, ajenas o neutrales en ese asunto, fueron las que impusieron su verdad de los hechos y creo que esa es la lectura dominante y funcional en el mundo de habla hispana.

"La mirada del mundo de habla hispana sobre el Sáhara ha sido dominada por el periodismo y la academia española, que impusieron su 'verdad' funcional a la tesis argelina durante la Guerra Fría."


Como investigadora colombiana que, según creo, reside entre Estados Unidos y Colombia, y directora del centro de estudios CPLATAM, ¿ha realizado alguna actividad o iniciativa en Colombia para dar a conocer la cuestión del Sáhara marroquí y explicar la legitimidad de la postura de Marruecos? ¿Ha habido seminarios, conferencias, encuentros académicos o programas de comunicación en Colombia que haya dedicado a este fin? ¿Cuál fue la recepción o las reacciones allí?


En primer lugar, trabajé e investigué temas de Marruecos y el Magreb entre 2015 y 2021. Escribí mucho en esos años. Tuve proyectos e iniciativas que nunca vieron la luz porque no interesaban a nadie. Y, por otra parte, me vi expuesta a algunas situaciones que me afectaron personal y profesionalmente, así que tuve que continuar con mi vida y dedicarme a otros temas, países y regiones.


He oído que su libro "Diálogos con saharauis" estará presente en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Rabat. ¿Significa eso que la veremos por allí? ¿Y de qué trata el libro, cuál es su contenido?


El libro se llama: "Sáhara occidental. Relaciones de poder e intereses creados". El contencioso territorial del Sáhara Occidental, con todas sus dimensiones, plantea importantes desafíos a los actores implicados, así lo atestiguan diferentes ciudadanos, políticos y activistas saharauis que delinean el panorama de la controversia en el siglo XXI. Este libro presenta una mirada actualizada de los avances para la resolución del contencioso territorial norteafricano y reúne las entrevistas, testimonios y memorias de ciudadanos del Sáhara que dan cuenta de sus experiencias, perspectivas e interpretaciones del contencioso y, en la mayoría de casos, de la necesidad de avanzar en una solución definitiva a ese conflicto, evolucionar las mentalidades saharauis e incluso superar el asistencialismo del Estado marroquí en el Sáhara. No sé si el libro llegará a estar presente en la Feria de Rabat. Aunque me gustaría hacer unas presentaciones en Marruecos y especialmente en las provincias del sur, eso no depende de mí.

Clara Riveros durante una de sus estancias de investigación y trabajo de campo en Marruecos.

"Es necesario evolucionar las mentalidades saharauis y superar el asistencialismo del Estado marroquí en el Sáhara para avanzar hacia una solución definitiva al conflicto."

*Entrevista realizada por Imane El Fadili para Assahifa.

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