La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo celebró el miércoles 18 de marzo una sesión extraordinaria para examinar el acuerdo agrícola suscrito entre Marruecos y la Unión Europea el pasado 3 de octubre, con especial atención a las preferencias arancelarias otorgadas a los productos procedentes de las provincias del sur.
Durante la reunión, la Comisión Europea defendió el sistema de etiquetado acordado con Rabat, calificándolo como "una solución práctica y legal", según declaró Brigitte Mison, directora general adjunta de Agricultura en la Comisión Europea.
La alta funcionaria europea confirmó ante los eurodiputados que el acuerdo firmado en octubre no modificó el ámbito de aplicación vigente desde 2018. Mison precisó que el Sáhara, bajo administración aduanera marroquí, continúa beneficiándose de las preferencias previamente negociadas, y subrayó que el nuevo acuerdo no introdujo concesiones adicionales para los productos originarios de estos territorios.
Asimismo, la representante europea destacó que el sistema de etiquetado también beneficia al consumidor europeo al permitirle conocer con precisión el origen de los productos adquiridos. Mison enmarcó este acuerdo dentro de la asociación estratégica que la UE mantiene con Marruecos.
En cuanto a las modificaciones introducidas, explicó que estas se centran principalmente en proporcionar información transparente al consumidor sobre las zonas de producción. Así, los productos agrícolas procedentes del sur de Marruecos mencionan ahora específicamente las regiones de El Aaiún-Saguía el Hamra y Dajla-Río de Oro.
Cabe recordar que el Parlamento Europeo había rechazado previamente introducir modificaciones en la fórmula acordada entre Rabat y Bruselas sobre el origen de los productos importados. Estas enmiendas, impulsadas por eurodiputados afines a tesis separatistas, pretendían imponer la denominación "Sáhara Occidental" en lugar de hacer referencia a las regiones administrativas reconocidas oficialmente por el Reino.
El acuerdo entre Marruecos y la Unión Europea establece que el origen de los productos debe determinarse según la región administrativa nacional, que comprende doce regiones, incluidas las tres del sur: Guelmim-Río Noun, El Aaiún-Saguía el Hamra y Dajla-Río de Oro. Sin embargo, sectores de izquierda en la Eurocámara intentaron modificar esta fórmula durante el procedimiento legislativo, sin lograr reunir la mayoría necesaria.