La República de Bolivia anunció el lunes la suspensión de su reconocimiento a la "República Árabe Saharaui Democrática" supuesta, después de una llamada telefónica que reunió al Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Africana y Marroquíes residentes en el extranjero, Nasser Bourita, con su homólogo boliviano, el Ministro de Relaciones Exteriores Fernando Aramayo.
En un comunicado conjunto emitido después de la llamada, Bolivia, "en línea con la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad, y reafirmando su apoyo al proceso político liderado por las Naciones Unidas", la República de Bolivia ha revisado su política exterior, que ha llevado a una decisión de suspender las relaciones diplomáticas con la entidad mencionada y cesar cualquier contacto oficial con ella, señalando que "no es reconocida como un estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas".
El comunicado explicó que esta decisión se enmarca en el deseo de Bolivia de contribuir de manera constructiva a los esfuerzos internacionales para alcanzar una solución política realista, pragmática y permanente, basada en el consenso, de acuerdo con los estándares establecidos por las Naciones Unidas.
Según la misma fuente, la decisión de suspender el reconocimiento abre una nueva página en las relaciones entre el Reino de Marruecos y Bolivia, donde ambas partes acordaron reanudar las relaciones diplomáticas y comenzar los procedimientos necesarios para establecer misiones diplomáticas residentes en La Paz y Rabat.