El proyecto de ley impulsado por el representante republicano Joe Wilson para clasificar al Frente Polisario como organización terrorista ha entrado en una nueva fase en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, tras sumar apoyos de peso dentro del Partido Republicano.
Entre estos apoyos destaca la adhesión de la congresista Elise Stefanik, considerada una de las figuras más influyentes del ala conservadora y cercana al expresidente Donald Trump. Con su incorporación, el número de legisladores que respaldan la iniciativa asciende a 11, según los datos publicados en el sitio oficial del Congreso, incluidos el propio Wilson y el demócrata Jimmy Panetta.
La entrada de Stefanik en la lista de apoyos es interpretada en círculos políticos como un avance cualitativo para el proyecto, dado su peso dentro del liderazgo republicano en Washington. Además, forma parte del Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes y participa en subcomités relacionados con inteligencia, operaciones especiales y capacidades estratégicas, lo que otorga mayor relevancia a su posicionamiento en asuntos de seguridad nacional.
El proyecto fue presentado en junio de 2025 por Wilson, en coordinación con Panetta, con el objetivo de instar a la Administración estadounidense a estudiar la posible designación del Polisario como organización terrorista. La propuesta se apoya en informes citados por sus promotores que apuntan a presuntos vínculos entre el Frente y actores respaldados por Irán.
Estos informes mencionan posibles formas de cooperación militar y logística, incluyendo el uso de drones y el intercambio de experiencia operativa, elementos que, según los impulsores del texto, justificarían la apertura de una investigación oficial por parte del Departamento de Estado.
En paralelo, el debate ha comenzado a trasladarse al Senado. El senador Ted Cruz anunció en los últimos días, junto a Tom Cotton y Rick Scott, la presentación de un proyecto de ley similar bajo el título “Ley para clasificar al Frente Polisario como organización terrorista para el año 2026”.
Esta iniciativa tiene como objetivo obligar al Departamento de Estado a elaborar un informe detallado sobre la naturaleza de las posibles relaciones entre el Polisario y grupos vinculados a Irán, como paso previo a una eventual decisión sobre su inclusión en las listas de terrorismo estadounidenses.
Según Cruz, esta propuesta responde a lo que considera intentos de Teherán de utilizar al Polisario como instrumento de desestabilización regional, en el marco de amenazas más amplias a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Por su parte, Cotton afirmó que la designación del Polisario como organización terrorista “se ha retrasado demasiado”, mientras que Scott subrayó la necesidad de investigar las relaciones del Frente con los adversarios de Estados Unidos y exigir responsabilidades a los implicados.
La simultaneidad de iniciativas en la Cámara de Representantes y el Senado refleja un creciente interés dentro del Congreso estadounidense por este expediente, en un contexto más amplio marcado por la competencia geopolítica en África y las acusaciones recurrentes sobre la influencia iraní en la región.
En este contexto, fuentes diplomáticas de alto nivel en Washington revelaron a el periódico que la reciente conversación telefónica entre el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune y Massad Boulos, asesor del presidente estadounidense, superó el marco protocolario habitual y estuvo marcada por un tono particularmente tenso.
Según estas fuentes, la parte estadounidense transmitió con firmeza su preocupación por el creciente peso de las iniciativas impulsadas en el Congreso, encabezadas por figuras como Cruz y Cotton, que presionan para avanzar hacia una eventual clasificación del Polisario como organización terrorista.
Las mismas fuentes señalaron que este intercambio refleja una fase más sensible en el tratamiento del expediente, en un momento en que Washington insiste en la necesidad de avanzar hacia soluciones consideradas realistas para la estabilidad regional, en particular en lo relativo al conflicto del Sahara.