El incendio forestal declarado en la tarde del jueves en el municipio almeriense de Los Gallardos ha dejado al menos 11 muertos, 8 heridos y alrededor de 1.000 personas evacuadas, según el último balance facilitado por la Junta de Andalucía. La magnitud del desastre convierte este siniestro en el incendio con mayor número de víctimas mortales registrado en Andalucía desde que existen registros.
Las llamas se originaron junto a la carretera N-340A y avanzaron con una velocidad extraordinaria, favorecidas por las condiciones meteorológicas y la vegetación de la zona. Las primeras llamadas al servicio de emergencias 112 alertaban de la caída de un cable eléctrico junto a la vía, una hipótesis que centra ahora las investigaciones sobre el origen del fuego. La rápida propagación obligó a cortar la A-7 y la N-340A, además de ordenar evacuaciones en distintos núcleos de Los Gallardos y del vecino municipio de Bédar.
El balance humano refleja la violencia con la que avanzó el incendio. Varias de las víctimas fueron halladas en el interior de vehículos calcinados cuando trataban de escapar de las llamas, mientras que otras personas sufrieron quemaduras o intoxicación por humo. Los equipos de emergencia mantienen desplegado el operativo de búsqueda y extinción, sin descartar que el balance pueda variar a medida que avancen las inspecciones sobre el terreno.
En la zona trabajan efectivos del Plan Infoca, bomberos, Guardia Civil, servicios sanitarios y la Unidad Militar de Emergencias (UME), movilizada tras la activación del nivel 2 del Plan de Emergencias. La Junta de Andalucía ha calificado lo ocurrido como una "tragedia sin precedentes", mientras el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha expresado el pesar del Gobierno autonómico por un incendio que ya figura entre los episodios más trágicos de la historia reciente de los incendios forestales en España.
En cuanto al origen del incendio, las primeras investigaciones apuntan a que el fuego pudo haberse iniciado por la caída de un elemento del tendido eléctrico, una hipótesis que deberá ser confirmada por la investigación abierta por las autoridades.