La puesta en libertad de Ayoub Aissiou no cierra el expediente que mantiene abierto en España el empresario y opositor argelino. Al contrario, desplaza ahora el foco hacia una cuestión que ha acompañado el caso desde su detención: hasta dónde pueden pesar las relaciones diplomáticas y comerciales con Argelia cuando al otro lado de la balanza están las garantías individuales de una persona reclamada por Argel. Aissiou, que rompe ahora su silencio, sostiene que su causa es "política" y advierte de que su excarcelación puede tener consecuencias "impredecibles" en las relaciones entre ambos países.
Ayoub Aissiou ha hablado por primera vez desde que abandonó la prisión provisional en España. En una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, el empresario y opositor argelino sostiene que su caso ha dejado de ser únicamente un procedimiento de extradición para convertirse en un asunto político capaz de abrir un nuevo frente entre Madrid y Argel.
"Esto es una prueba de que no es una causa jurídica. Es una causa política", afirma Aissiou, quien considera que su puesta en libertad "puede afectar" a las relaciones diplomáticas y comerciales entre España y Argelia. La Audiencia Nacional todavía debe pronunciarse sobre la reclamación cursada por las autoridades argelinas, pero Aissiou afrontará en libertad esta nueva fase del procedimiento.
Su excarcelación introduce, además, un nuevo elemento en un expediente sobre el que su defensa ya había puesto el foco en los intereses que España mantiene con Argelia. Su abogado, Juan Carlos Navarro, cuestionó la actuación del Gobierno español ante la solicitud argelina y situó en el centro del debate el peso de las relaciones energéticas y comerciales entre ambos países, afirmando que "Argelia tiene el poder del gas".
Aquella advertencia planteaba una cuestión de fondo que continúa abierta mientras la Audiencia Nacional estudia la extradición: si las relaciones estratégicas con un Estado pueden terminar proyectando su sombra sobre un procedimiento en el que están en juego la libertad y las garantías individuales de una persona.
Aissiou sostiene, no obstante, que la decisión sobre su extradición debe permanecer en manos de los tribunales españoles, en los que asegura confiar pese a la dimensión política y diplomática que atribuye a su caso. "Hay un procedimiento que está en manos de la justicia española. Hay que dejar a la justicia que actúe", afirma. El opositor considera que "la justicia española es dura y no se deja influir por nadie", mientras advierte de que su puesta en libertad puede tener consecuencias "impredecibles" en las relaciones entre Madrid y Argel.
Según sostiene, el Gobierno de Abdelmadjid Tebboune ha interpretado su excarcelación como "un fracaso" y ha movilizado "los medios de comunicación" y "la maquinaria del Estado" después de conocer la decisión española.
El asunto, asegura, ha alcanzado incluso al Parlamento argelino. De acuerdo con su relato, su situación figuró entre las cuestiones abordadas por la institución, inmediatamente después de los incendios que afectan al país, donde también se habría cuestionado el respaldo recibido por Aissiou desde Francia y la movilización de personalidades francesas contrarias a su eventual entrega a Argelia.
Libre, pero todavía pendiente de la extradición
La salida de prisión tampoco significa que Aissiou haya ganado definitivamente su batalla judicial. La Audiencia Nacional debe resolver todavía la petición de extradición formulada por Argelia y, hasta entonces, el empresario continúa sometido al procedimiento abierto en España.
Aissiou rechaza, además, la condición de fugitivo que le atribuyen las autoridades argelinas. Recuerda que durante los últimos años ha viajado por Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Suecia y España, entre otros países, y sostiene que nunca permaneció oculto. "No me considero un fugitivo", afirma.
Pero recuperar la libertad tampoco ha disipado sus temores. El empresario asegura que teme por su vida y por la seguridad de su familia y anuncia su intención de solicitar protección en España. Su preocupación, según explica, está relacionada con los precedentes que afectan a otros opositores argelinos en Francia.
El caso más conocido es el de Amir Boukhors, conocido como Amir DZ. La Justicia francesa investiga su secuestro durante 27 horas en 2024, unas pesquisas que llevaron a prisión provisional a un agente del consulado argelino de Créteil y situaron bajo sospecha a otro diplomático. También existe una investigación judicial francesa sobre una tentativa de asesinato contra el opositor Hichem Aboud.
Aissiou afirma que su propia familia denunció seguimientos en España antes de su detención, después de detectar vehículos que, según su defensa, portaban matrículas consulares argelinas. Su esposa y sus hijos habían solicitado anteriormente protección internacional en Francia.
De empresario a posible adversario político de Tebboune
La entrevista revela también un elemento que amplía la dimensión política del expediente. Antes de enfrentarse con las autoridades argelinas, Aissiou había construido un conglomerado empresarial que, según relata, llegó a emplear a unas 3.000 personas y mantenía actividades en sectores que iban desde la industria farmacéutica y la construcción hasta la alimentación, la ganadería y los plásticos.
Entre sus principales instrumentos de influencia figuraba El Djazairia One, uno de los canales privados de televisión del país. Aissiou vincula precisamente esa capacidad de influencia con la persecución que denuncia haber sufrido y sostiene que Tebboune teme el papel que pueda desempeñar de cara a las elecciones presidenciales previstas para 2029.
Preguntado directamente por THE OBJECTIVE sobre la posibilidad de concurrir él mismo a la Presidencia argelina, Aissiou deja por primera vez esa puerta abierta: "¿Por qué no?".
Su respuesta añade así una nueva dimensión a un expediente que comenzó en España con su detención el pasado 25 de julio en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, cuando regresaba de Marruecos, y que continúa abierto pese a su puesta en libertad.
La decisión definitiva corresponderá a la Justicia española. Pero el caso Aissiou ya ha desbordado los límites de un procedimiento ordinario de extradición: alrededor de él confluyen las acusaciones de persecución política formuladas por el propio interesado, las relaciones entre Madrid y Argel y los intereses económicos y energéticos que unen a ambos países. Precisamente por ello, su desenlace determinará no solo el futuro personal de Aissiou, sino también hasta qué punto un expediente de esta naturaleza puede mantenerse exclusivamente en el terreno judicial cuando alrededor existen intereses de Estado.