El país recibió 7,7 millones de turistas hasta mayo, logrando un incremento del 21,2% en sus ingresos turísticos.
El sector turístico en Marruecos continúa mostrando una resiliencia inquebrantable. A pesar de las persistentes turbulencias geopolíticas en Oriente Medio y el encarecimiento global de los costes de transporte, el país norteafricano ha cerrado los primeros meses de 2026 con cifras récord que consolidan su posición como uno de los destinos más atractivos y seguros del Mediterráneo.
Según la última nota de coyuntura de la Dirección de Estudios y Previsiones Financieras (DEPF), dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas de Marruecos, el flujo de visitantes internacionales alcanzó los 7,7 millones de turistas entre enero y mayo de 2026, lo que representa un notable incremento del 7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. El optimismo se disparó especialmente en el mes de mayo, que registró un repunte del 13% en las llegadas.
Un turista que gasta más
Más allá del volumen de visitantes, el dato que más celebra el Gobierno marroquí es el impacto económico directo. Los ingresos por turismo experimentaron un crecimiento robusto del 21,2% hasta finales de abril. Esta cifra revela un cambio de tendencia cualitativo: el gasto medio por turista está aumentando a un ritmo muy superior al del número de llegadas, inyectando una importante liquidez en la economía local.
En sintonía con estos ingresos, el sector hotelero también respira aliviado. Las pernoctaciones en establecimientos turísticos clasificados sumaron 14 millones hasta abril, un 9% más que en 2025, superando con creces la leve desaceleración que el sector había experimentado el pasado mes de febrero.
Ofensiva aérea para el verano y el horizonte 2030
Con las cifras a favor, la Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT) ya ha blindado la campaña estival. Para la temporada de verano de 2026, Marruecos ha asegurado 7,74 millones de plazas aéreas (un 13% más interanual) gracias a la apertura de 52 nuevas rutas internacionales y la ampliación de bases operativas en aeropuertos clave como Rabat, Marrakech y Tetuán.
A largo plazo, el país no esconde sus ambiciones. El plan estratégico actual, respaldado por herramientas de inteligencia artificial para el marketing digital y una agresiva diversificación hacia mercados emergentes como China, India y América Latina, mantiene la mirada puesta en un objetivo claro: alcanzar los 26 millones de turistas para el año 2030.